La incertidumbre causada por la pandemia ha elevado el riesgo de crédito de muchos negocios.
Tanto los bancos como la Superintendencia de Bancos de Panamá son partidarios de la creación de un programa de garantías estatales. Con este mecanismo, la banca podría prestar a negocios con mayor facilidad, ya que de otra forma el elevado riesgo de algunas empresas no les haría susceptibles para recibir préstamos, limitando la capacidad de recuperación de la economía.
Aimeé Sentmat de Grimaldo, presidenta de la junta directiva de la Asociación Bancaria de Panamá, dijo que “la regulación tiene que acompañar esta nueva realidad del sistema bancario, y en eso estamos trabajando”.

