NICARAGUA

Al borde de otra dictadura

A tres meses de los comicios, el escenario indica que Daniel Ortega extenderá su gobierno por otros 5 años, totalizando 15 consecutivos.

Al borde de otra dictadura
Daniel Ortega integró la junta de gobierno de 1979 a 1985; fue presidente de 1985 a 1990; y volvió al poder en 2007.

Nicaragua se dirige a unas elecciones fuertemente cuestionadas, en las que el presidente Daniel Ortega busca reelegirse por tercera vez consecutiva.

A tres meses de los comicios, Ortega, de 70 años, es el único candidato con posibilidad de ganar, frente a rivales de agrupaciones pequeñas con candidatos apenas conocidos por la población y que juntos reunirían cerca del 6% de votos, según los recientes sondeos.

Haciendo uso de su influencia en los poderes Judicial, Electoral y el Congreso, sacó de la contienda a la coalición de partidos opositores con más caudal electoral, destituyó a los diputados que no le eran afines y cerró las puertas a la observación nacional y foránea.

“Lo que se está montando para el 6 de noviembre es un acto rutinario para mantener la apariencia de continuidad al funcionamiento de un sistema democrático, pero el resultado ya está decidido”, manifestó la defensora de derechos humanos y disidente sandinista Vilma Núñez. “Me resisto a creer que aquí no haya oposición. Hay un descontento generalizado y tiene que haber un despertar, nuestra convicción es no callar y vamos a seguir haciéndolo hasta el último aliento de vida”, dijo.

El excandidato presidencial Fabio Gadea, derrotado por Ortega en los comicios de 2011, adujo que “ya se sabe quién es el candidato que va a salir favorecido con una inmensa cantidad de votos y con una impresionante cantidad de diputados obedientes a sus órdenes”.

El exdiputado Elíseo Núñez afirmó que el peligro más grande es la imposición de una dictadura, y admitió que los opositores no tienen “la fuerza para convocar a grandes protestas”, porque el trabajo de base realizado “no ha sido efectivo”.

El presidente del Consejo Superior de la Empresa Privada, José Aguerri, expresó preocupación por el rumbo político del país y demandó al Gobierno dialogar con la oposición. “Estamos atravesado un año electoral (...) con una cantidad de circunstancias que ha hecho ya no un camino plano, si no un camino sinuoso”, advirtió.

En este ambiente de control total del oficialismo, Ortega anunció la noche del martes la nominación de su esposa, Rosario Murillo, como compañera de fórmula presidencial. El acto terminó de convencer a los opositores de que el gobernante está sentando las bases de una dinastía familiar.

“Esa alianza que hoy se legitima por medio de una imposición, hará evidente que esta acción atropella incluso a los mismos miembros de su partido, y con ello... es el inicio del fin de la dictadura”, escribió en su Facebook la hijastra de Ortega, Zoilamérica Ortega.

Aunque los miembros del Frente Sandinista han aceptado las decisiones de Ortega con disciplina y en silencio, algunas voces han empezado a expresar su disconformidad. “Para mí se murió [el Frente Sandinista], porque yo dije que si ponían a la Chayo [Rosario Murillo] no voy a votar”, reaccionó un miembro de la juventud y empleado público al conocer la decisión de Ortega.

En las calles no se vive un ambiente electoral, excepto por los rótulos gigantescos con la foto de Murillo y Ortega y algunos grafitis con mensajes de “democracia sí, dictadura no” o “farsa electoral” que los adeptos del régimen se encargan de borrar en cuanto aparecen.

En los medios de comunicación afines al Gobierno abunda la propaganda con imágenes y música que exalta al mandatario, aunque oficialmente la campaña comienza el 20 de agosto.

Estados Unidos se declaró preocupado por lo que ocurre con el proceso electoral en Nicaragua y urgió al Gobierno “a respetar las voces de su pueblo” y a que “dé los pasos necesarios para realizar unas elecciones justas y transparentes con amplia participación”.

Un grupo de expresidentes latinoamericanos, entre ellos el costarricense Óscar Arias, premio Nobel de la Paz, emitieron una “alerta” por lo que consideraron “alteraciones graves” al ordenamiento constitucional y democrático de Nicaragua.

El presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, también se pronunció: “Vemos con suma preocupación la concentración de poder que se está dando en ese país. Ese no es un fenómeno nuevo en la historia política de Nicaragua, desafortunadamente ha dado últimamente un giro cuya gravedad no se puede disimular. Me parece que una concentración de poder en una democracia atenta contra algunos de los elementos esenciales de esta forma de gobierno, como lo son elecciones limpias y con observación internacional”, dijo, citado por el diario La Nación.


Última Hora

  • 18:51 Francia-Marruecos, un choque mundialista de ‘alto riesgo’ tras graves incidentes en 2022 Leer más
  • 18:40 Árboles caídos y voladuras de techos por intensa lluvia en el país ante el paso de dos ondas tropicales  Leer más
  • 18:40 Francia y Marruecos, una batalla por el primer cupo a semifinales Leer más
  • 18:32 La Corte respaldó la prórroga que dobló la vigencia del contrato con el proveedor del mobiliario urbano Leer más
  • 18:19 Mike Stump confía en la ‘talla de Panamá’ para clasificar al octavo Mundial Sub-20 Leer más
  • 18:01 Haaland se enfrenta al país que le vio nacer Leer más
  • 17:40 Investigan altercado entre piloto de Copa Airlines y controlador aéreo en aeropuerto de Costa Rica Leer más
  • 17:32 Mulino explica por qué no invitó a Vamos y Seguimos a almorzar en la Presidencia: ‘Ellos no son parte’ Leer más
  • 16:56 Minsa pagará en agosto a médicos internos tras reclamos por pagos pendientes Leer más
  • 16:52 Estas son las mejores empresas para atraer talento en Panamá en 2026 Leer más