El nuevo presidente de Chile, Gabriel Boric, defendió soluciones regionales a la crisis migratoria generada por el éxodo venezolano, así como impulsar una agenda latinoamericana económica y ambiental independiente de las afinidades políticas de los países.
En su primera conferencia de prensa con corresponsales internacionales, el presidente izquierdista de 36 años enfatizó que Chile “es latinoamericano”, que le interesa ser parte de la región. Estas declaraciones se desmarcan de aquellas de su antecesor, el conservador Sebastián Piñera (2010-2014 y 2018-2022), que antes de la crisis social de 2019 afirmaba que su país era un “oasis”.
“Es necesario e importante de que América Latina vuelva a tener una voz en el mundo, que durante mucho tiempo la hemos ido perdiendo”, dijo el presidente, que asumió el poder el viernes.
“Eso no depende, por supuesto, de una sola persona, nosotros vamos a aportar humildemente en esa dirección en la región”, apuntó.
Boric afirmó que “hay que dejar de crear organizaciones en función de las afinidades ideológicas de los mandatarios de turno”.

