¿POR QUÉ el fin de la ley seca se convirtió en algo tan importante? En redes sociales había mas ciudadanos preocupados por la hora en que podrían tomar unos tragos, que por la alimentación de ellos o sus familias. Hasta ahora, hay distritos que han acatado la flexibilización de la ley seca ordenada por el Ejecutivo, mientras otros han querido mantener la prohibición de distribución, venta y consumo de bebidas alcohólicas. Todo alcalde que haya llegado legítimamente al cargo, debe estar al tanto de que el orden jerárquico de las disposiciones jurídicas aplicadas en el país es: Constitución, leyes o decretos leyes, decretos de Gabinete, decretos ejecutivos, resoluciones de gabinete y -al final- acuerdos municipales y decretos alcaldicios, como establece el artículo 35 de la Ley 38 del 2000. Si todos esos alcaldes saben que no pueden emitir órdenes por encima de las disposiciones del Ejecutivo, entonces, ¿cuál es el propósito de semejantes actos de rebeldía? Si nunca les ha importado quién liba en la vía pública ¿por qué el súbito interés que tienen en el tema? Ojalá no se trate de alguna maniobra de chantaje, porque si hay algo que tenemos claro los panameños, es que el “qué hay pa’ mi…” no está en cuarentena.
CUANDO TODOS celebraban que el Ministerio de la Presidencia no tramitará más compras relacionadas con la pandemia, ha salido a relucir que de los $191.7 millones asignados para atender la crisis, ya se han “procesado” desembolsos por $184.4 millones (casi todo sin refrendo). Lo que queda es un saldo de $7.3 millones. Es decir que en los 54 días transcurridos desde que se declaró la emergencia sanitaria -el 13 de marzo- hasta que se anunció que la Presidencia dejaría de gestionar compras -el 6 de mayo-, se han gastado casi todo y han dejado apenas 3.8% de los fondos originalmente disponibles. La Presidencia tendría que haber adoptado esta medida desde el inicio, y no casi dos meses después, cuando lo que queda en la caja es casi un vuelto. Otra bofetada a la transparencia y a la opinión pública. Después, cuando suenen las pailas, no se quejen.
EL MINISTRO consejero José Alejandro Rojas ha comparado las finanzas públicas del país con las del colapsado gigante energético Enron. Según Rojas, “encontramos un país desbaratado, desde el punto de vista del sistema financiero, con finanzas públicas mas parecidas a Enron, que a cualquier otra cosa, y lo digo con carácter de un exauditor...” ¿Eso qué significa? ¿Que las finanzas públicas fueron maquilladas por la administración anterior? Si lo que dice Rojas es verdad, ¿cómo el país -en lo que va de año- ha podido colocar $2,500 millones en bonos y obtener préstamos de organismos internacionales por $1,700 millones? Si el ministro consejero tiene información que el resto de la población desconoce, que presente formalmente una denuncia de ese hecho.
