Esta sería la cronología del hospital modular de Albrook, hasta ahora. 18 de marzo: a las 6:15 p.m., el presidente Laurentino Cortizo anunció al país la construcción -en un mes- de un hospital modular con 100 camas, para pacientes de coronavirus. Ese mismo día, más temprano, el MOP evaluó tres propuestas (que habían llegado dos días antes) y autorizó el inicio de trabajos a SmartBrix Centroamérica. 20 de marzo: el MOP firma el convenio de uso de suelo con Inmobiliaria Albrook, vigente por seis meses. 31 de marzo: el Gabinete autoriza al ministro Rafael Sabonge para contratar la ejecución de las obras y la adquisición de equipos para el hospital modular. 7 de abril: el MOP firma el contrato con SmartBrix. 16 de abril: Cortizo recibe las llaves del hospital. 23 de mayo: el procurador de la Administración, Rigoberto González, admite la primera denuncia contra Sabonge, por haber rechazado una donación para acondicionar el centro de convenciones de Amador en un hospital temporal de 1,500 camas. 25 de mayo: la fiscalía anticorrupción abre una investigación sobre el proceso de contratación, por la posible comisión del delito contra la administración pública. 7 de junio: han transcurrido 81 días y los panameños todavía no sabemos cuándo el ministro va a decir, en castellano sencillo, si los módulos son nuevos o usados. ¿Habrá que mandarle un cuestionario de escoger la mejor respuesta?
A PROPÓSITO del ministro del MOP, hace pocos días, su jefe, el presidente de la República, nos dijo que estaba seguro de que Sabonge estaría dispuesto a venir a este medio a explicar todo lo referente al hospital modular. Aunque buena parte de la población ya sabe de ese emplazamiento, el ministro aún no se ha dado por enterado. Ahora las dudas van en otro sentido: quién es el jefe de quién. Si el presidente dice que su subalterno hará algo, y su subalterno no ha dado señales de que le importe, entonces, ¿quién manda a quién? El mundo al revés.
GRACIAS A una intervención del doctor Juan Miguel Pascale en la Asamblea, el país conoció que un lote de pruebas de la Covid-19, adquirido por Panamá, fue retenido en El Salvador. “El presidente [Nayib Bukele] dijo: ‘yo me lo quedo, porque lo necesito’. Así ha pasado en Europa”. Pascale, posteriormente, señaló que no quiere ofender a Bukele, sino destacar la feroz competencia por la compra de estos reactivos, a nivel mundial. Conociendo los antecedentes del presidente salvadoreño, lo ocurrido no debe extrañar a nadie. Parece estar dispuesto a convertirse en el epítome de los gobernantes populistas de la región.