El pasado miércoles, mientras la Contraloría devolvía el contrato del hospital modular sin su respectivo refrendo, el ministro de Obras Públicas, Rafael Sabonge, acompañó a la Comisión de Infraestructura y Asuntos del Canal de la Asamblea Nacional, a una visita guiada por el hospital modular de Albrook. Resultó que no solamente estaban los diputados y el MOP, sino también SmartBrix. Al terminar el recorrido, la diputada Kayra Harding, que preside dicha comisión legislativa, manifestó que el contratista le había mostrado una “certificación de que los módulos utilizados en este hospital son nuevos”. ¿Cómo se acredita con un pedazo de papel que una estructura de metal es nueva? ¿Solo porque ahí lo dice? Porque si esa era la solución, se la hubieran dado al MOP, a la SPIA, al procurador Rigoberto González y a la fiscalía anticorrupción hace un mes, y el país se habría ahorrado todo este debate. Porque si se trata de poner cosas en un papel, eso lo hace cualquiera. Si SmartBrix importó como material “de descarte” 160 estructuras utilizadas en el campamento de un puerto en Costa Rica, y la empresa ahora tiene una “certificación” de que usó la misma cantidad de módulos, pero nuevos, en la construcción del hospital de Albrook, hay algo que no cuadraría. Nadie está supuesto a pagar impuestos de importación de productos usados, para venderlos luego como nuevos. Y mucho menos por sumas millonarias. Si la fiscalía anticorrupción no lo sabe, aquí hay que empezar pidiendo la declaración de Aduanas. Porque si ahora dicen la verdad, alguien podría haber incurrido en posible contrabando o evasión de impuestos. Y si le mintieron a la diputada, entonces los materiales sí son usados. Pero las dos cosas no pueden ser verdad.
HAY UN refrán que dice que en política, no hay casualidades… Y parece que en la Corte, tampoco. El magistrado Luis Ramón Fábrega será el ponente del amparo que presentó la fiscal anticorrupción Tania Sterling, contra la decisión del Segundo Tribunal Superior de Justicia de conceder fianza -de $2 millones, cada uno- a Ricardo Alberto y Luis Enrique Martinelli Linares. Lo que hizo el Segundo Tribunal fue decir que con los retoños “no existe peligro de fuga”… pero sucede que actualmente están,precisamente, en fuga. Si Fábrega confirma la decisión del Segundo Tribunal, ojalá adjunte al fallo los dos pasajes para traer a los hermanitos. Los boletos los puede adquirir con millas acumuladas por Ayú Prado.
