Las masas tuiteras se han ensañado con el presidente Laurentino Cortizo, el vicepresidente Gaby Carrizo, algunos ministros y la gobernadora. Un gobierno incomprendido, pero capaz de grandes hazañas. Porque hay que ser muy dotado para encapsular la tragedia y tragarla sin receta ni agua, pero con música pindín, que fue lo que ocurrió esta semana en Atlapa. La Presidencia de la República, en un intento de lavar cara, emitió un torpe comunicado, en el que reconoce, entre otras cosas: que no era una fiesta, sino una “conmemoración”; que no era un “baile”, pero hubo bailes congos y danzas modernas; que había aglomeraciones, pero a todos los voluntarios se les hace semanalmente un hisopado; que Gaby no quería bailar, pero luego conoció a Anyuri; que estaba Osvaldo Ayala, pero solo interpretó cuatro canciones… Como si el que tuvo la idea de meter a Osvaldo en Atlapa, lo hizo para que armara bolsas de alimentos.
EL PRD también es un partido muy empático, sobre todo con proveedores y sociedades que han surgido en plena pandemia, como contratistas del Estado. Si usted creía que lo más chocante de Panamá Solidario era su fiesta de aniversario, se equivoca: en un año de pandemia, el Gobierno ha destinado $1,600 millones al programa de asistencia social. Ese monto es superior a todo el Fondo de Ahorro de Panamá, a poco menos de lo invertido en la línea 1 del Metro y al doble de los presupuestos para 2021 de los ministerios de la Presidencia, de Desarrollo Agropecuario y de Vivienda (cuyos tres titulares estaban en el parkin en Atlapa), juntos.
OTRO LEGADO del aniversario es que la población ha asumido que, en la práctica, quedó sin efecto la Resolución 1386 del Minsa, del 11 de diciembre de 2020, que “prohíbe la realización de toda actividad que conlleve aglomeraciones en lugares públicos, comerciales y de cualquier índole, a fin de mitigar la propagación de la Covid-19”. Los primeros que, públicamente, secundaron a la tuna de Atlapa, fueron los músicos y artistas chiricanos, el pasado jueves. Le siguieron los moradores de Las Tablas, con un tapón la noche del viernes. Y, por último, los acordeonistas de Aguadulce, en el Parque 19 de octubre, ayer. De paso, el alcalde de Santiago emitió un decreto en el que autoriza la presentación de orquestas en vivo, en restaurantes y hoteles del distrito, a partir del 5 de abril. Fuera de la connotación carnavalesca que ha tomado el tema, hay que mantener la atención puesta en la salud de todos. Convertir esto en una calle arriba y una calle abajo para tratar de demostrar cualquier cosa, puede terminar peor que la más terrible de las gomas de Carnaval. Como siempre, al final, los tragos se los toman unos cuantos, pero la resaca la padecemos todos.


