LA TARDE del pasado viernes —curiosamente, poco antes de que se conociera la sentencia de no culpable a favor de Arquesio Arias—, el Órgano Judicial informó que devolvió varios tomos del expediente de los sobornos de Odebrecht, porque supuestamente existían “errores de foliatura e inconsistencias”. En el Ministerio Público, la noticia fue recibida con asombro, más aún luego de observar que los tomos regresaron exactamente igual a como fueron enviados al Órgano Judicial: embalados y sellados. Si el Registro Único de Entrada ni siquiera los habría abierto para revisarlos, ¿cómo saben que hay inconsistencias en esos tomos? Otro detalle que llama la atención es que el Órgano Judicial comunicó que los tomos con los presuntos errores fueron enviados, para su correspondiente subsanación, “a la Fiscalía Primera Superior Especializada contra la Delincuencia Organizada”, pero sucede que el despacho a cargo de la instrucción del expediente de Odebrech es la Fiscalía Especial Anticorrupción. Cuesta creer que esto sea un simple despiste…
A PROPÓSITO, ¿existen las manzanas azules? Si usted ha visto alguna, debe haber sido tan falsa como quizás lo fue el rol de la tristemente celebre Blue Apple en ciertas contrataciones del Estado. Pero como a todo cerdo que se respete le llega su San Martín con una manzana en la trompa, la audiencia preliminar del caso que se conoce con el nombre de la infame sociedad canasta está programada para mañana, lunes 19 de abril, en el Juzgado Tercero Liquidador de causas penales, el mismo despacho que, por cierto, lleva el caso de Odebrecht. Esta audiencia estaba originalmente agendada para noviembre pasado, pero entonces no se pudo llevar a cabo porque no se había logrado notificar oportunamente a cada una de las 58 personas imputadas, incluyendo a los dos principescos huéspedes del sistema penitenciario de Guatemala, que enfrentan una solicitud de extradición a Estados Unidos desde hace 9 meses. De modo que si los funcionarios responsables de notificarlos no tuvieron menos suerte que las acompañantes y los chicos del delivery de Uber Eats, y ninguno de los imputados presenta algún recurso dilatorio, esta vez sí se celebraría la audiencia. Hay que mantener los dedos de las manos y los pies bien cruzados hasta mañana, porque la investigación de ese caso comenzó el 11 de septiembre de 2017 y llenó 341 tomos, el Ministerio Público remitió la vista fiscal al juzgado el 10 de septiembre de 2019 y, un año y siete meses después, si Dios y la defensa lo permite, se celebraría la audiencia preliminar. Bueno, considerando esto, para el caso Odebrecht no nos servirá cruzar los dedos, sino las extremidades enteras, porque esa investigación tiene 2,194 tomos y todo está en manos del mismo juzgado. Solo hay que hacer una sencilla regla de tres… Como reconoció esta semana el exresidente de Coral Gables, “es la misma vaina”.


