Parece que Zulay no se distingue precisamente por tener buena relación con sus clientes, cuando de pasar la cuenta se trata… En 2011, se querelló contra el beliceño Lidio Rancharán -supuesto socio del difunto Héctor Rojas alias El Enano-, a quien presuntamente exigió el pago de $380 mil en honorarios. Ahora, en otra disputa por emolumentos profesionales, reclamó $690 mil a su cliente mexicano Penago. Los 66 kilos de oro parecen haberse evaporado, porque el dueño ha dicho que no los tiene y su abogada no ha dicho qué hizo con ellos. Sobra decir que urge cambiar el reglamento interno de la Asamblea Nacional, para prohibir a los diputados el ejercicio privado de la abogacía mientras ocupan la curul. Por el bien de la propia diputada..
DICE RICARDO Martinelli que él es “el único” político que se ha sometido “voluntariamente” a la justicia. A su diccionario le deben haber arrancado la página donde esta la definición de esa palabra, porque, según la RAE, un acto “voluntario” es aquel que se hace por espontánea voluntad “y no por obligación o deber”. Es bueno recordar que Martinelli, el mismo día que salió de la Presidencia de la República, se juramentó como parlamentario centroamericano, a fin de gozar de todas las prerrogativas procesales que eso implica. Luego, se marchó del país a emprender una “gira” para denunciar internacionalmente que era un perseguido político del gobierno de Varela, pero nunca se conocieron los resultados o detalles del supuesto periplo. En Miami, prefirió ser huésped del sistema penitenciario antes de aceptar los términos de su extradición, pese a que un juez federal avaló su entrega a Panamá, apenas 80 días después de su captura. El comentario de Martinelli, además, no fue bien recibido por José Raúl Mulino y Dámaso García, que le recordaron públicamente que muchos se quedaron en el país, haciendo frente a los procesos judiciales y -como precisó Dámaso- “no nos amparamos bajo fuero alguno”. Al final, lo de Martinelli ni fue voluntario, ni fue único.
FINALMENTE, GERARDO Solís se estrenó en el cargo de contralor. Pero este no es un comienzo cualquiera. Su toma de posesión fue nada menos que en el despacho del hermano de su subalterna Guadalupe Castillero, el diputado presidente Marcos Castillero. Como si eso no fuera suficiente, su vocera Rocío Rodríguez es la hermana de la diputada Zulay Rodríguez, vicepresidenta de la Asamblea. Parece que el otro vicepresidente de la Asamblea, Tito Rodríguez, no tiene hermana, porque si no, la habría nombrado también. Otra elegida por el nuevo contralor es Elia Díaz, esposa de Roberto Ábrego, presidente de la Comisión de Credenciales, instancia que, en una misma sesión, analizó todos los documentos y recomendó al pleno -de manera expedita- el nombramiento de Solís. En el PRD hay más de 560 inscritos, pero pareciera que Solís sacó a su planilla de la misma cantera.
