Nueve días después de que el presidente de El Salvador, Nayib Bukele, envió tropas al Congreso, su ministro de Hacienda, Nelson Fuentes, dice que están buscando un acuerdo con la oposición para poner fin a la crisis.
El gobierno espera que los legisladores aprueben un préstamo de $109 millones dentro de dos semanas.
Los partidos de oposición, que ostentan la mayoría de los escaños en el Congreso, han estado exigiendo mayores detalles sobre los fondos antes de aprobar el acuerdo.
Bukele provocó una crisis constitucional el 9 de febrero, cuando envió soldados a la Asamblea Legislativa y amenazó con expulsar a los parlamentarios por la demora.
El gobierno quiere que los fondos, provenientes del Banco Centroamericano de Integración Económica, se utilicen para mejorar los hospitales militares y comprar nuevos equipos para los oficiales de policía. El Salvador sufre una de las tasas de asesinatos más altas del mundo y Bukele asumió el cargo en junio tras prometer tomar medidas enérgicas contra el crimen.
“Fue un incidente aislado. No creo que se intensifique”, expresó Fuentes, atenuando las circunstancias del hecho. “Vamos a llegar a un acuerdo político”.
Según Fuentes, la situación no ha perjudicado la economía. “No hubo fuga de capitales ni repercusiones negativas para la economía”.
El gobierno, añadió, ha reducido la violencia al aumentar el gasto en seguridad. Bukele busca tomar medidas enérgicas contra las pandillas y los narcotraficantes con un nuevo plan de “control territorial”.
