Cientos de panameños y extranjeros residentes en el país colmaron ayer policlínicas y dispensarios del Ministerio de Salud y de la Caja de Seguro Social en la capital y las principales ciudades del interior del país, con el ánimo de ser vacunados contra el virus de la influenza A(H1N1), que hasta la fecha se ha cobrado la vida de 23 personas y mantiene hospitalizadas a otras 824.
Las autoridades sanitarias del país declararon alerta epidemiológica hace un par de semanas, debido al creciente número de infecciones respiratorias agudas graves, incluyendo entre estas las causadas por el virus A(H1N1).
La noche del pasado viernes llegaron al país 300 mil dosis de la vacuna, que serán colocadas con prioridad a niños menores de cinco años, adultos mayores y enfermos crónicos.
Al menos 500 funcionarios de salud participan en la jornada, que se ha extendido a 159 instalaciones en todo el país.
A pesar de que la jornada comenzaría a partir de las horas del mediodía, la ciudadanía comenzó a formar filas desde bien temprano en la mañana.
Por ejemplo, en la policlínica Alejandro de la Guardia, en el corregimiento de Betania, la fila llegó hasta el puente peatonal.
Mientras que en la policlínica Manuel de Jesús Rojas, en el distrito de Aguadulce, Coclé, las personas se quejaban por permanecer a la intemperie sin ninguna carpa y a expensas de la lluvia y el calor.
Las autoridades de salud esperan que la población tome conciencia de esta situación y el próximo año acuda a inmunizarse durante la Semana de Vacunación de las Américas, que se realiza todos los años.











