La recaudación de ingresos corrientes se desplomó en marzo producto de la crisis de la Covid-19.
Los ingresos corrientes sumaron $421.7 millones, una caída de más de 41.5% respecto a los $720.9 millones del mismo mes del año anterior y lejos también de los $741.5 millones que se habían presupuestado.
Si se hace un análisis histórico, se aprecia que la crisis ha llevado la recaudación a nivel de hace más de una década. Para encontrar un mes de marzo peor que el de 2020 hay que remontarse hasta el año 2008, cuando el fisco ingresó $358.9 millones.
En el primer trimestre completo la recaudación fue de $1,438 millones, 11.7% menos que en el año 2019.
