El hombre que murió tras la toma de rehenes en una sinagoga en Texas fue identificado por el FBI como Malik Faisal Akram, un británico de 44 años, y el incidente fue calificado ayer por Estados Unidos (EU) y Gran Bretaña como un “acto terrorista”.
Los cuatro rehenes —entre ellos un respetado rabino local fueron liberados ilesos el sábado por la noche, tras 10 horas de secuestro.
Biden aseguró que el incidente fue “un acto de terrorismo” relacionado con “alguien que fue detenido hace 15 años y ha estado en la cárcel durante 10 años”, lo que confirmaría versiones de prensa según las cuales el secuestrador exigía la liberación de la científica paquistaní Aafia Siddiqui, condenada por terrorismo a 86 años de prisión.
Biden prometió además “oponerse al antisemitismo y al aumento del extremismo en este país”, en declaraciones a periodistas.
Paralelamente, en un tuit, la ministra de Exteriores de Reino Unido, Liz Truss, también calificó el episodio como un “acto de terrorismo y antisemitismo”.
No hay “ningún indicio” de que alguien más esté implicado en el ataque, según el comunicado de la oficina del FBI en esa ciudad. La policía no aclaró si el equipo de asalto mató a Akram o si él se suicidó.
Siddiqui es la primera mujer de la que EU sospecha vínculos con Al Qaeda. Fue detenida en Afganistán en 2008. Dos años después fue condenada por un tribunal por el intento de asesinato de oficiales estadounidenses; está recluida en una prisión de Fort Worth, Texas.
