La líder demócrata de la Cámara de Representantes, Nancy Pelosi, anunció ayer que el órgano al que pertenece votará hoy el envío al Senado de las acusaciones contra el presidente Donald Trump, paso necesario para el juicio político.
Trump reacciona
“Muchos creen que al Senado darle pie a un juicio basado en ninguna evidencia y ningún crimen (...) en lugar de optar por una desestimación absoluta da credibilidad a la cacería de brujas partidaria de los demócratas que de otro modo no tendría”, tuiteó el presidente Trump hace unos días.
El mandatario alimentó así una hipótesis de que los senadores republicanos podrían votar directamente una moción de no a lugar en vez de realizar el juicio.
Una decisión favorable a la transmisión de los cargos hacia la Cámara Alta, resultado esperable por la mayoría demócrata en la Cámara Baja, significará un inminente comienzo del juicio de destitución contra el presidente de Estados Unidos (EU).
“El pueblo estadounidense se merece la verdad, y la Constitución exige un juicio”, dijo la líder demócrata en un comunicado. “La Cámara de Representantes procederá ahora votar, el 15 de enero, si transmite los artículos del juicio político”, así como la composición del equipo que llevará a cabo el proceso en el Senado.
La congresista por California, comenzó en la mañana a reunirse a puertas cerradas con los miembros de su mayoría para fijar las modalidades y el calendario de este histórico procedimiento.
La resolución también debería definir qué miembros de la Cámara desempeñarán el papel de fiscales durante el juicio del presidente, acusado de haber abusado de su cargo para convencer a Ucrania de desprestigiar a uno de sus rivales y luego haber obstruido la investigación del Congreso.
El líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, quien no oculta su intención de hacer que el inquilino de la Casa Blanca sea absuelto, dijo estar listo para actuar rápidamente una vez la Cámara de Representantes le pase el testigo.
“La Cámara ha hecho suficiente daño, el Senado está listo para asumir sus responsabilidades”, dijo el lunes en la Cámara Alta.
Trump fue acusado de “abuso de poder” y de “obstruir el buen funcionamiento del Congreso” el 18 de diciembre de 2019 por una votación en la Cámara, donde los demócratas son mayoría.
Pero Pelosi retrasó desde entonces el siguiente paso, en un intento de obtener garantías sobre la imparcialidad del juicio. Los demócratas en particular le pidieron a McConnell que convocara a varios asesores de Trump a quienes se les había negado el derecho de testificar ante ellos.
Según las reglas del Senado, el juicio comenzará cuando el equipo de fiscales de la Cámara cruce los pasillos del Capitolio para unirse al Senado y leer los cargos.
Posteriormente, el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, constitucionalmente responsable de supervisar los debates, jurará ser “imparcial” ante los 100 senadores, a la vez jueces y jurados del proceso.
Los demócratas, que tienen 47 escaños de 100 en el Senado, son conscientes de que casi no tienen posibilidades de destituir a Trump, pero esperan entregar información embarazosa para el presidente de EU.
Sin testigos ni documentos adicionales, “el proceso del Senado se convertirá en una farsa, una reunión televisada para un juicio simulado”, reconoció el lunes el líder demócrata del Senado, Chuck Schumer.
Los republicanos, que han cerrado filas en torno a Trump, denuncian una “cacería de brujas” orquestada por los demócratas.
