Cientos de devotos caminan hoy por los hombros de la carretera Panamericana. Van hacia Atalaya, en Veraguas, a pagar sus mandas al Nazareno.
Llevan prendas violeta, para anunciar su peregrinación.
A su alrededor, transcurre la vida de siempre, como en Los Canelos, Herrera, donde la zafra va a toda máquina.
