La Lotería Nacional de Beneficencia fue institucionalizada en 1919, pero su presencia en el país data desde el año 1882.
Para ese entonces se estableció la primera lotería en Panamá, en un marco netamente privado, con la obligación de efectuar sorteos extraordinarios a favor de los hospitales del Estado y destinar porcentajes a educación y a otros sitios de beneficencia.
Tras 10 años de funcionamiento se constituyó la Sociedad Anónima Lotería de Panamá. Fue hasta 1914 que mediante la Ley No. 25 se asumió la administración de la Lotería de Panamá.
No obstante, en 1919 por mandato del presidente Belisario Porras, se cambió el nombre a Lotería Nacional de Beneficencia (LNB).
Es así como el 19 de marzo de ese año empezó la venta de chances y billetes y por ende se asignó como el día del aniversario de la institución. El 30 del mismo mes se celebró el primer sorteo. Ese día jugó 1705, 1704 y 1706.
Lo curioso del método empleado hasta 1921 es que para designar al segundo premio se le restaba un dígito a la última cifra del primer premio, mientras que al tercer premio se le sumaba un número.
Los cambios se continuaron dando a lo interno de la LNB. Por ejemplo, en 1991 se introduce por primera vez la cámara neumática, conocida popularmente como “la sopladora”. Esta reemplazó al ánfora metálica para sacar los premios de la lotería.
Este cambio solo duró cuatro años, ya que el público pidió el retorno del “ánfora de la fortuna”, que todavía se utiliza.
Ese mismo año, el 25 de enero, se introduce el sorteo del Gordito del Zodiaco, aunque no fue hasta siete años después de su inicio que por primera vez un panameño ganó el acumulado de 2.4 millones de dólares.
Este sorteo solo ha sido ganado cinco veces por un monto total superior a los cinco millones de dólares.
La última ocasión en que hubo un ganador fue el 31 de diciembre de 2010 con un acumulado de 1.4 millón de dólares.
Entre las recientes novedades de la LNB, se contabiliza la lotería instantánea, presentada el año pasado y mejor conocida como raspadito Pim Pao, modalidad de juego tendiente a modernizar y brindar más opciones a los clientes. El “raspadito” cuenta con cinco juegos que son Triqui, Cumpleaños, Fiebre de Oro, Sombrero, Panameño y Billetazo.
Según las autoridades de la LNB, los sorteos significan para el panameño común un mecanismo para generar recursos que respalda obras sociales y proporciona anualmente sumas millonarias al Tesoro Nacional.
Y es la entidad gestora de un juego de azar legamente establecida, que les lleva la oportunidad de hacerse un dinero extra.
Adiós al marfil
Inicialmente las balotas se confeccionaban de marfil, sin embargo, para proteger a los elefantes, especie en extinción, se procedió a cambiar las mismas por un material sintético.
Desde la Oficina de Información y Relaciones Públicas de la entidad se informó que recientemente se reemplazaron 40 balotas que identifican los tres premios del sorteo, con sus respectivas letras.
Estas corresponden del 0 al 9, y cada número cuenta con 4 juegos o reemplazos. Se adquirieron por la suma de 20 mil 865 dólares a la empresa Proveedora Energética S.A.
Un aspecto es que las balotas reemplazadas no se descartan; se conservan para su reemplazo, a menos que el deterioro impida su uso.
En los sorteos intermedios se utilizan 74 balotas; en el sorteo dominical, 78; en el Gordito del Zodiaco, 74 y en el sorteo extraordinario, 58.
Manos inocentes
Para sacar las balotas en los sorteos, se prefiere la participación de niños, por la inocencia que los caracteriza. Además, se exige el requisito de contar con una edad de entre cinco y ocho años, tener nivel escolar y presentar copia de certificado de nacimiento o el carné del seguro social. Esta documentación se entrega en la Secretaría General.
De acuerdo con la solicitud e inscripción de niños, se prepara una lista para participar del evento en la plaza Víctor Julio Gutiérrez, nombre asignado por la entidad en honor a ese locutor de sorteos y autor de la recordada frase “sálvese quién pueda”.
Siempre la expresaba al jugar la última cifra del tercer premio.
Desde la Secretaría General de la Lotería Nacional de Beneficencia se informó que actualmente disponen de una fuerza de venta superior a los 13 mil billeteros en todo el país. Se explicó que un billete premiado se puede cambiar en cualquiera de las 22 agencias y tres puestos de pago.
Al consultar sobre la cantidad de números altos y bajos que se emite por sorteo, no hubo respuesta directa y se limitaron a decir que “no hay preferencias por los números altos y bajos” y que los márgenes de devolución, según los últimos estudios, oscilan entre 2% y 5%.Por otro lado, desde la Gobernación de Panamá se señaló que una de las atribuciones del gobernador es presidir los sorteos, tal como lo establece el artículo 28 del Decreto de Gabinete No. 224 de 16 de julio de 1969.Para esta misión el funcionario dispone de media hora y recibe una dieta de 100 dólares por sorteo. Se intentó contactar al Sindicato de Billeteros de Panamá, pero no hubo respuesta.
