Los torrenciales aguaceros con los que el ciclón Eta castigó a los países de Centroamérica dejaron 23 muertos en Honduras, que sufrió fuertes inundaciones en el norte y noroeste de su territorio.
El número de víctimas subió a 23 ayer, al cierre de esta edición, tras el registro de 10 fallecidos el pasado viernes, al extenderse los operativos de rescate en las zonas golpeadas por el paso de Eta.
Así lo informó el Comité Permanente de Contingencias (Copeco) de Honduras, al detallar que cerca de 16 mil 400 personas habían sido rescatadas por socorristas con 52 lanchas y ocho helicópteros de la Fuerza Aérea Hondureña y de la Fuerza de Tarea Conjunta Bravo de Estados Unidos, con sede en Palmerola (centro).
La “zona cero” fue declarada en el norteño Valle de Sula, en las proximidades de San Pedro Sula, la segunda ciudad del país, donde el aeropuerto internacional quedó cubierto por agua.
Las inundaciones se registraron por los caudalosos ríos Ulúa, Chamelecón, Humuya y un enjambre de afluentes pequeños que se desbordaron hasta formar un inmenso lago en el Valle de Sula.
Copeco añadió que más de 1.7 millones de personas y mil 72 viviendas resultaron afectadas y más de 9 mil personas fueron trasladadas a albergues. Además, resultaron 21 puentes destruidos y 24 dañados.
Mientras, en Guatemala, socorristas y militares buscaban ayer entre el lodo a decenas de desaparecidos en una aldea indígena al norte del país tras un deslave provocado por el devastador paso de Eta.
Los rescatistas llegaron a la aldea Quejá, en el municipio norteño de San Cristóbal Verapaz, después de casi dos días del deslizamiento de tierra que sepultó unas 150 casas en esa empobrecida comunidad indígena maya.
El vocero del Ejército, Rubén Tellez, manifestó a periodistas que una brigada militar humanitaria integrada por 55 soldados fue la primera en llegar la tarde del viernes y ya rescataron los primeros tres cadáveres.
En tanto, la Patrulla Especial de Rescate de Bomberos Municipales Departamentales llegó la noche del pasado viernes y pernoctó en ese lugar para incorporarse este sábado a las tareas de búsqueda y rescate, informó un vocero de la institución.
La fuente, que no se identificó, comentó que desde las primeras horas evaluaron las acciones a tomar debido “a que el terreno está bastante inestable” pues las lluvias continúan y se siguen registrando deslaves en los cerros cercanos.
La comunidad está incomunicada por avalanchas de tierra que bloquearon carreteras y la ayuda aérea tampoco ha podido llegar por las malas condiciones del clima.
Eta ingresó el pasado martes a Nicaragua como un potente huracán categoría 4 y se fue debilitando al tocar tierra a depresión tropical, sin embargo dejó a su paso torrenciales lluvias que han dejado muertos y desaparecidos en la zona.
(Con información de AFP).
