En medio de la pandemia por la enfermedad Covid-19, los científicos del Instituto Conmemorativo Gorgas de Estudios de la Salud (Icges) continúan con las investigaciones de otros virus que impactan la salud pública en la región de América, como son: chikungunya, mayaro, una [familiaTogaviridae] y zika.
José González Santamaría, científico del departamento de Genómica y Proteómica del Icges, señaló que mediante una investigación que tardó alrededor de un año demostraron que el compuesto ácido ginkgólico afecta la replicación de diversos virus que son transmitidos por mosquitos.
El ácido ginkgólico es una molécula aislada de las semillas u hojas de la planta Ginkgo biloba, que es ampliamente utilizada, por más de 1,000 años, en la medicina tradicional de China.
González Santamaría explicó que en este trabajo utilizaron dos arbovirus transmitidos por Aedes aegypti, el virus chikungunya y zika. Los otros virus que emplearon en el estudio fueron mayaro y una, que se propagan por vectores selváticos, tales como los mosquitos del género Haemagogus.
Explicó que a través de una serie de experimentos exploratorios identificaron que en las células tratadas con ácido ginkgólico e infectadas con los virus chikungunya, mayaro y una [familia Togaviridae] había un menor efecto citopático (daño celular causado por algunos virus y visible al microscopio). Luego de obtener esos resultados decidieron evaluar el zika, de la familia Flaviviridae, y los resultados fueron similares.
A partir de esa observación, los científicos del Gorgas comenzaron a estudiar el efecto de este compuesto en la producción de partículas virales y encontraron que con todos los virus analizados había una disminución significativa en la cantidad de nuevas partículas virales producidas, sugiriendo que el ácido ginkgólico tenía actividad antiviral.
El científico subrayó que también observaron que el ácido ginkgólico tiene una potente actividad virucida, es decir, que afectaba directamente las partículas virales y su capacidad infectiva.
Además, encontraron que el ácido ginkgólico suprime la expresión de las proteínas virales, y este podría ser uno de los mecanismos por los cuales este compuesto afecta la replicación de estos arbovirus.
González Santamaría indicó que para poder estudiar el efecto del ácido ginkgólico sobre los virus chikungunya, mayaro, una y zika, utilizaron técnicas como el cultivo in vitro de los virus, titulación de placas, inmunofluorescencia e inmunoblot.
El científico sostuvo que están investigando los arbovirus emergentes porque son una de las mayores amenazas para la salud pública y la economía global. Solo observemos lo que está ocurriendo en este momento con la pandemia causada por el nuevo coronavirus SARS-CoV-2, añadió.
La segunda fase del estudio sería evaluar la utilidad y seguridad del ácido ginkgólico en un modelo animal.
Sobre esto, González Santamaría indicó que, típicamente, se usan ratones para estos ensayos, pero lamentablemente no hay en el país un animalario con las condiciones de bioseguridad y contención apropiadas para realizar este tipo de análisis. “Cuando se construya el futuro Campus Gorgas esperamos tener ese tipo de infraestructura”, expresó.
La investigación fue publicada recientemente en la revista Viruses.
