La ministra de Educación, Maruja Gorday de Villalobos, reiteró ayer que el retorno a clases presenciales en 2022 será sin distanciamiento para los estudiantes en las aulas, aunque se cumplirán los protocolos y medidas de bioseguridad contra la enfermedad Covid-19.
La gestión del plan de riesgo del regreso a clases presenciales, que incluye los protocolos de bioseguridad, establece el uso de la mascarilla, lavado de manos, uso del gel alcoholado y ciertas dinámicas de distanciamiento al compartir con grupos en las escuelas, dijo Gorday de Villalobos.
La ministra también precisó que en las disposiciones para el regreso a clases queda establecido que no se exigirá uniforme a aquellos estudiantes que demuestren que sus padres atraviesan por una situación económica difícil.
Destacó que organismos internacionales han comprobado que las escuelas no han sido centros de contagios ni son clústers para propagar el virus de la Covid-19.
Alrededor del 57% de las escuelas del país están parcialmente abiertas. A pesar de estos esfuerzos, la cobertura es insuficiente en cuanto al número de estudiantes y horas de clase recibidas, según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco, por sus siglas en inglés).
Los cierres prolongados de escuelas pueden traer consecuencias muy graves para la niñez y la adolescencia, como el aumento del trabajo infantil, embarazo en adolescentes, abandono escolar, trastornos en el lenguaje, entre otras, según el organismo internacional.


