Sacerdotes, diáconos y una monja completan una lista de casi 80 religiosos acusados de abusar sexualmente de menores en Chile desde el año 2000, según una base de datos difundida ayer en Santiago por la oenegé estadounidense Bishop Accountability.
La organización se suma con su publicación a los esfuerzos de activistas locales que a cinco días de la llegada del papa Francisco a Chile alzan la voz para denunciar la falta de acción del máximo pontífice ante la pederastia.
La organización denunció la falta de compromiso de los jerarcas católicos, en especial los chilenos, para erradicar la pederastia en la Iglesia.
“Lo publicamos antes de la visita de Francisco con la esperanza de que uno de sus acompañantes se lo haga notar y le haga tomar conciencia de que los obispos y líderes religiosos de Chile socavan su promesa de cero tolerancia hacia los abusadores”, lanzada al llegar al Vaticano en 2013, dijo la codirectora de la oenegé, Ann Barrett-Doyle.
“El papa Francisco dice que llora por las víctimas, lo que queremos es que transforme esas lágrimas en acciones y efectivamente pueda cumplir con esa promesa”, cuestionó Barrett-Doyle.
En la base de datos figuran casos emblemáticos como el del sacerdote Fernando Karadima, denunciado en 2010 por varias de sus víctimas y condenado por el Vaticano por abuso sexual de menores.
La justicia chilena consideró ese año que el caso había prescrito, pero el Vaticano declaró culpable de abuso sexual al poderoso sacerdote y lo condenó al retiro “a una vida de oración y penitencia”.
La activista consideró poco probable que Francisco realice en Chile un anuncio importante en torno a la pederastia y advirtió que un posible encuentro con víctimas de abusos sería solo parte de sus “relaciones públicas”.
