Hace poco más de un año, a principios de 2015, una persona se acercó al diario alemán Süddeutsche Zeitung con la intención de compartirles información.
La fuente, según ha narrado el propio medio alemán, les pidió máxima confidencialidad, al punto de evitar reunirse en persona y utilizar solamente mensajes encriptados para poder comunicarse.
“Quiero que se conozcan estos delitos”, fue la respuesta que dio la fuente, todavía desconocida, sobre sus razones para entregar la información.
Los datos en cuestión eran archivos de la firma panameña Mossack Fonseca. En ellos, unos 11.5 millones de documentos, el diario alemán descubrió que en muchos casos, estos mostraban la arquitectura de complicadas estructuras legales para personas de dudosa reputación o relacionadas con escándalos de corrupción. La información, empero, era demasiado abundante, por lo que el medio europeo decidió compartirla con el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación (ICIJ, por sus siglas en inglés) para que este, a su vez, convocara a medios aliados y poder atomizar, por país, una investigación a gran escala. De acuerdo con reportes del Süddeutsche Zeitung, Mossack Fonseca creaba carpetas para cada cliente, en la que incluía correos electrónicos, contratos, transcripciones, comentarios y documentos digitalizados.
El siguiente paso, después de convocar al ICIJ y a los medios aliados, fue indexar la información –más de 11 millones de documentos, equivalente a 2.6 terabytes de información– para poder facilitar su búsqueda entre los medios que participaron en el proyecto. Durante un año, los periodistas convocados trabajaron en la búsqueda de los documentos para realizar sus respectivas investigaciones, cuyas publicaciones empezaron ayer, domingo.
Süddeutsche Zeitung es un medio impreso, cuya sede está ubicada en Múnich. Es uno de los principales periódicos de Alemania, con un alcance de 4.4 millones de personas a través de su edición impresa, así como de la edición digital.