Los trabajadores de los comercios, hoteles y restaurantes han sentido la fuerza devastadora del confinamiento al que fue sometido Panamá y la lenta reactivación económica como consecuencia directa de las restricciones adoptadas por el Ejecutivo.
Estas actividades forman parte del sector terciario, que acumuló 211 mil 146 trabajadores en suspensión laboral durante la pandemia.
Siguen suspendidos unos 98 mil 635 empleados de este segmento económico, entre ellos, 56 mil 611 que solían trabajar en hoteles, restaurantes y bares, y en el comercio al por mayor y menor.
Las cifras corresponden a registros oficiales del Ministerio de Trabajo y Desarrollo Laboral, y validan la preocupación de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá, que alertó sobre la necesidad de generar demanda en el sector turismo, de forma inmediata y ágil, como parte de las prioridades del Gobierno, al tratarse de un gran generador de plazas de trabajo.
El gremio advierte que no resulta razonable “que una persona llegue a Panamá procedente de países sudamericanos, Gran Bretaña, Sudáfrica, por mencionar algunos, y que presenten una prueba de Covid-19 negativa, e incluso estén vacunados, y se les pida repetir dicho examen en el aeropuerto y, aunque no se les detecte el virus, sean obligados a pasar una cuarentena por varios días”.

