Supervisaron la construcción de carreteras, potabilizadoras, alcantarillados, instalaciones deportivas y hospitales. Se reunieron con funcionarios y dueños de empresas encargadas de las obras. La Comisión de Presupuesto de la Asamblea pausó sus sesiones en el palacio Justo Arosemena para desplazarse en pleno a la provincia de Bocas del Toro, feudo político, precisamente de su presidente, Benicio Robinson.
El periplo empezó el jueves 9 y concluyó el sábado 11 de septiembre. A la actividad le llamaron “gira de fiscalización”, una modalidad que se ha implantado en la Asamblea Nacional desde hace un tiempo: los diputados van a la calle a tratar temas relacionados con sus áreas.
Pero, a diferencia de la Comisión de Infraestructura Pública y Asuntos del Canal, que de acuerdo con el Reglamento Orgánico Interno de la Asamblea (artículo 57) tiene entre sus facultades emitir conceptos sobre la construcción, fomento, conservación y explotación de vías férreas, así como de la apertura, mejoras y conservación de vías, carreteras o caminos de cualquier clase, entre otros; la de Presupuesto no. El artículo 45 del reglamento legislativo lista las cinco funciones de esta comisión y en ellas no se lee nada sobre supervisar obras.
Pero, al parecer, aquí se está poniendo en práctica al pie de la letra la promesa que hizo Robinson el 13 de julio de 2021, cuando instaló la comisión. “Esta Asamblea va a salir a la calle. Su misión será fiscalizar la ejecución de proyectos del Estado”, dijo.
Aparte de Robinson, participaron sus colegas Raúl Pineda, Cenobia Vargas, Roberto Ayala, Jaime Vargas y Alejandro Castillero, del Partido Revolucionario Democrático; Yanibel Ábrego, Génesis Arjona y Fátima Agrazal, de Cambio Democrático. También les acompañaron Elías Vigil, del Partido Panameñista; Manolo Ruíz, del Molirena; y Edison Broce, independiente.
Robinson incluso alabó el trabajo de la empresa encargada de la construcción del hospital de Almirante ($41.5 millones). “Estamos satisfechos con el avance de un 20% del hospital del distrito de Almirante, una obra que es muy necesaria para los bocatoreños, porque podrán recibir una atención de calidad”, escribió en su cuenta de Instagram. Se trata de Riga Services S.A., compañía que en los últimos dos gobiernos ha logrado contratos por alrededor de $330 millones y, al menos, $110 millones específicamente en el gobierno de Laurentino Cortizo. Es la misma que está en la mira por la grama del Rommel Fernández.
El independiente Edison Broce calificó de “positiva” la gira, pero, le llamó la atención la falta de planificación del Ejecutivo al momento de hacer las obras. “Es importante planificar lo que se pretenda desarrollar y no que sea algo improvisado... Surgió esto y búscate a la empresa que lo resuelva o que empresas quieran venderle al Estado necesidades, y que el Estado las contrate. Hay que planificar cómo será ese desarrollo. Lo otro es que es necesario que exista gente capacitada, sobre todo para las negociaciones de los contratos. Pareciera que somos pésimos negociadores y no se piensa en los mejores intereses de la nación”, añadió.
A Broce también le llamó la atención, que a pesar de todos los recursos que se destinan a Bocas del Toro, no vio “mayores avances”. “Esto a mí me dejó sorprendido”, añadió.
En medio de la gira de los diputados, el Ministerio de Obras Públicas, a cargo de Rafael Sabonge, anunció la licitación para reparar las calles de Isla Colón, a un precio estimado de $59.9 millones.

