Los alegatos rendidos por las fiscales anticorrupción Anilú Batista y Kyra Tascón en los primeros cinco días de audiencia preliminar a 541 imputados por la compensación irregular de “diablos rojos” (2010-2014), dejó al descubierto un descontrol y falta de fiscalización que las autoridades tenían sobre la asignación de cupos por parte de las prestatarias y funcionarios de la Autoridad de Tránsito y Trasporte Terrestre (ATTT).
Las evidencias encontradas por las fiscales revelan que buena parte de los $98 millones asignados para compensar a los propietarios de los buses “diablos rojos” para dar paso al sistema de Metro Bus, fueron manejados de manera irregular.
Las fiscales ubicaron buses que fueron compensados en más de una ocasión, otros que fueron pagados a pesar de que eran chatarra y otros cuyos dueños reales no cobraron las compensaciones.
Las pesquisas arrojan un alto grado de responsabilidad en funcionarios de la Contraloría y de la ATTT, encargados de fiscalizar y tramitar las compensaciones, así como de los directivos de las concesionarias responsables de la asignación de los certificados de operación, algunos de ellos con más de siete buses.
La corrupción también viajaba en los ‘diablos rojos’
Esta semana, en la Arena Roberto Durán, las historias que se escucharon nada tenían que ver con las hazañas de boxeo o de baloncesto que se han escrito en este icónico escenario deportivo.
Este gimnasio, ubicado en la Ciudad Deportiva Irving Saladino, en Juan Díaz, con capacidad para 8 mil 417 personas, se convirtió en un estrado para celebrar la audiencia a 541 personas acusadas de delitos contra la administración pública, al haber presuntamente cometido una serie de irregularidades en el proceso de compensación de los llamados buses “diablos rojos”, entre los años 2010 y 2014.
En los primeros cinco días de audiencia, las fiscales anticorrupción Anilú Batista y Kyra Tascón han pedido a la jueza Agueda Rentería, del Juzgado Primero Liquidador de Causas Penales, que llame a juicio a 227 personas. El desfile de imputaciones continúa este lunes, en el mismo lugar.
Madres y esposas prestaban sus nombres
Una de las imputadas relató que era propietaria de un bus de la ruta Pedregal- Transístmica, que cumplió todo el proceso de compensación. Dice que llevó el bus a un corral donde sería convertido en chatarra y, para su sorpresa, meses después ese vehículo estaba de nuevo circulando. Alegó que otra persona usurpó su identidad, sustrajo el bus, lo puso a rodar y, al rato, también fue compensado. Y eso, dice, solo pudo suceder con la anuencia de funcionarios de la Autoridad de Tránsito y Transporte Terrestre (ATTT).
Hay que recordar que la ATTT pagaba de $25 mil a $75 mil por cada bus que saliera de circulación, ya que en la administración de Ricardo Martinelli Berrocal (2009-2014) se llevó adelante el plan de transición de los emblemáticos “diablos rojos” al sistema de Metro Bus, que pretendía hacer más eficiente y seguro el sistema masivo de transporte público en Panamá y San Miguelito.
Si bien esta mujer aparecía como propietaria, en realidad el autobús, según su propio testimonio, era de su hijo, quien le pidió ponerlo a su nombre. Meses después de haber recibido el dinero de la compensación, llegó a su residencia un automóvil con funcionarios del Ministerio Público, para conducirla a una diligencia indagatoria. Luego le impusieron una medida cautelar de notificación tres veces por semana.
Otra de las imputadas, una mujer de 70 años de edad, alegó que figuraba como dueña de un bus de la ruta Concepción-Panamá, que en realidad era de su esposo y que, efectivamente, debía ser compensado, pero que cuando fueron a la ATTT, otra persona intentó cobrar el dinero.
Explicó que, en 2013, su esposo falleció y otras personas intentaron cobrar los $25 mil que le correspondían, pero como el registro vehicular del autobús estaba a su nombre, no lo lograron. Negó haber cometido las anomalías de las que la acusan las fiscales y dice ser una víctima en este caso.
A ella también se le aplicaron medidas cautelares de notificación tres veces por semana, requerimiento de la justicia que, según su relato, le hizo perder su trabajo.
La investigación
Las anomalías en el proceso de anulación, transferencias, reactivación de cupos y compensación de los buses realizado entre empresas concesionarias/prestatarias del servicio de transporte y exfuncionarios de la ATTT, es un maraña que el Ministerio Público aún intenta esclarecer.
La investigación arrojó que funcionarios de la ATTT, representantes de las prestatarias y transportistas lograron que se emitieran cheques por buses inservibles; algunos prácticamente eran chatarra.
Las fiscales Batista y Tascón concluyeron que dirigentes de las prestatarias de las rutas de Veranillo, Pedregal y Chepo contactaban a transportistas con buses que daban servicios en otras rutas e incluso en el interior del país, cancelaban el cupo y luego lo reactivaban como un bus que prestaba el servicio en una de la rutas de corredor. Hasta certificaban a la ATTT que algunos tenían hasta cuatro años de operar.
La fiscales relataron ante la jueza Rentería que hubo descontrol dentro de la ATTT, institución en la que se aceptaban documentos a mano, tachados y con borrones, para incorporar buses al proceso de compensación. Además, funcionarios de la Contraloría General de la República avalaron estos procedimientos.
La transición de los “diablos rojos” al Metro Bus, proceso conocido como “Rescate Administrativo del Sistema de Movilización de Pasajeros”, inició por parte de la ATTT el 31 de agosto de 2010, por la mala condición de la flota de buses que prestaban el servicio, la gran cantidad de accidentes que se registraban y el pésimo servicio al usuario.
La investigación inició tras una denuncia del entonces ministro de la Presidencia, Jimmy Papadimitriu, por una posible lesión patrimonial que entonces se calculó en $24 millones. Papadimitriu estuvo al frente de ese programa de rescate.
En compensaciones, el Estado destinó unos $98 millones, parte de los cuales terminó en manos precisamente de las personas acusadas de brindar mal servicio a los usuarios.

