El grupo Jóvenes Unidos por la Educación espera que la próxima administración de gobierno respete el Compromiso Nacional por la Educación, y que se comprometa “en serio” con el cambio educativo.
Advierte de que el interés por el tema de quienes hoy luchan por llegar al solio presidencial debe reflejarse en las acciones de quien se convierta en el primer funcionario del Estado, a partir del 1 de julio de 2019.
A través de un comunicado, Jóvenes Unidos por la Educación manifestó que “el cambio educativo no es para después, el momento es ahora. El futuro de nuestro país se define día a día en las aulas”.
Kevin González, de Jóvenes Unidos por la Educación, manifestó que inquieta que el interés de los candidatos presidenciales por el tema tenga como fecha de expiración la finalización del proceso electoral.
La educación no debe usarse para el proselitismo político –remarcó–, por ello es necesario insistir en la necesidad de un compromiso de quien gane, y también de quienes no, de promover y convertirse en agentes de cambio por una educación incluyente y de calidad.
Las siete nóminas presidenciales firmaron el Compromiso Nacional por la Educación, en una ceremonia celebrada el 21 de marzo pasado.
Los antecedentes
El Compromiso Nacional por la Educación fue consensuado en 2017 por ocho sectores del país con el objetivo de mejorar el sistema.
El documento plantea cinco ejes: calidad, equidad, formación de los educadores, gestión e inversión en el sector. Incluye 37 políticas públicas y 241 líneas de acción.
Cada eje temático fue discutido en al menos 110 reuniones, que comenzaron en octubre de 2016 y concluyeron a mediados de 2017.
