La conferencia sobre Siria, en la que participaron Estados Unidos, Moscú y los actores clave en el conflicto, finalizó ayer en Lausana, Suiza, sin avances concretos, mientras la guerra continuaba sin descanso.
Los participantes en la reunión, la mitad defensores del régimen de Damasco (Irak, Egipto e Irán), y la otra mitad de la rebelión siria (Turquía, Catar y Arabia Saudí), se levantaron de la mesa tras poco más de cuatro horas de negociaciones, con el acuerdo de “prolongar los contactos”, según el ministro de Relaciones Exteriores ruso, Sergei Lavrov, citado por las agencias de prensa rusas. “Hemos dicho claramente que hay que empezar el proceso político lo más rápidamente posible”, agregó.
Su homólogo estadounidense, John Kerry, indicó que se intercambiaron “ideas nuevas”. Sin embargo, mencionó“la tensión” y los “cruces directos, pero sin rencor” que se produjeron durante el encuentro.

