La Cámara de Representantes de Estados Unidos adoptó un presupuesto temporal para tratar de evitar una parálisis o “shutdown” de los servicios públicos federales a partir del fin de semana, una iniciativa que ahora irá al Senado.
En la Cámara Alta, varios republicanos amenazan con bloquear la iniciativa para protestar contra la obligatoriedad de las vacunas en algunos sectores, como las grandes empresas, decidida por el gobierno de Joe Biden.
Los parlamentarios estadounidenses tienen apenas un día y medio para alcanzar un acuerdo en las dos cámaras para una nueva ley de finanzas si quieren evitar que se corten súbitamente los fondos públicos federales, lo cual forzaría a miles de empleados a entrar en desempleo técnico (siguen contratados pero no trabajan).
Ministerios, parques nacionales, museos y muchos organismos públicos se verían afectados por esta situación.
Biden se mostró optimista de que se alcance un acuerdo y señaló a reporteros que “hay un plan en curso, a menos que alguien decida ser totalmente errático”.
El “shutdown” del invierno boreal de 2018, el más largo de la historia del país, afectó por ejemplo el control de equipajes en aeropuertos, un entuerto que la mayoría de los legisladores no quiere antes de las fiestas.
Un puñado de parlamentarios republicanos, la mayoría cercanos al expresidente Donald Trump (2017-2021), rechazan hasta el momento dar su apoyo a una nueva ley de presupuesto, porque consideran que ayudaría a financiar la obligatoriedad de la vacuna en algunos sectores del país, un extremo al que se oponen.
Los legisladores buscan un acuerdo temporal que prolongue el presupuesto actual del gobierno hasta el 18 de febrero.
La Casa Blanca les exhortó a aprobar este texto sin demora.
“No paralizaremos al gobierno”, tranquilizó el jefe de la minoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, en la cadena Fox News.
Pero el escenario de un “shutdown”, aunque sea por algunos días, sigue entre las posibilidades, pues luego de ser adoptado por la Cámara Baja, el texto deberá pasar por el Senado antes de ser promulgado por Biden. Y cualquier cambio en la otra cámara podría retrasar significativamente la votación.

