El Congreso de Honduras inauguró ayer sus labores 2022-2026 con la elección de su directorio provisional, en medio de golpes, gritos y empujones desatado por la rebelión de un grupo de diputados del partido de la presidenta electa Xiomara Castro.
La trifulca comenzó luego de que el ministro de Gobernación, Leonel Ayala, abriera la sesión y 20 diputados del partido Libertad y Refundación propusieran como presidente provisional a Jorge Cálix, violando un pacto con el partido aliado.
Ayala llamó a Cálix, uno de los disidentes, a subir a la mesa de la directiva y lo juramentó. En medio de gritos de “traidores” y “Xiomara”, siete diputados leales a Castro subieron a agredir a Cálix y lo obligaron a huir.
El diputado de Libre, Rasel Tomé, denunció que Ayala, quien es del oficialista Partido Nacional, “ilegalmente le cedió la palabra” al grupo de disidentes que “traicionaron el mandato que el pueblo dio a Castro” en las elecciones pasadas.
Ayala dijo a una televisora local que la elección de Cálix “fue acompañada por 83 firmas”. Para la elección de la directiva de Congreso se requieren 65 escaños.
Con Cálix en la presidencia, el Partido Nacional logra el control del Congreso.

