La carretera que conectará Santa Isabel, en la provincia de Colón, con Cartí, en la comarca Guna Yala —uno de los proyectos más ambiciosos del Ministerio de Obras Públicas (MOP)—, ya tiene dos frentes abiertos: el Congreso General Guna y organizaciones ambientales como el Centro de Incidencia Ambiental (CIAM).
El primero en reaccionar contra la obra vial, cuyo costo es de $67.3 millones, fue el Congreso Guna, el cual luego de una reunión expresó su “disconformidad” y “rechazo” contra el acto de licitación que promueve el MOP.
Según el principal organismo indígena guna, decidieron adoptar esa postura, porque las autoridades y comunidades de Guna Yala no han sido consultadas sobre el proyecto. Se refieren específicamente a las poblaciones por donde está previsto que pase esta carretera, ya que la obra afectará buena parte del bosque, ríos y ecología del sector de Cartí.
“Los gobiernos, independientemente de las banderas o ideologías políticas que promueven, cuando se trata de megaproyectos, desconocen a las autoridades o a los mismos pueblos indígenas, ignoran los mecanismos de consulta y tratan de imponer obras bajo el eslogan de llevar el progreso o civilización, pero se olvidan [de] sus derechos y de tomarlos en cuenta para consultas”, manifiesta el Congreso Guna.
Atencio López, asesor legal del Congreso Guna, dijo que esta obra ha estado en planes hace años, pero el problema es que ningún gobierno, ni los pasados ni el actual, se han acercado a las comunidades y autoridades de la comarca, para tratar el tema.
“Sabemos que por donde pasará la carretera hay intereses de proyectos turísticos millonarios, pero antes de eso está el impacto ecológico que recaerá sobre la comarca, los ríos, bosques y sembradíos por donde pasará la vía”, manifestó.
También dejó un mensaje al MOP: “¿Cómo es posible que los dueños de las tierras y de las casas no sabemos nada y seremos los últimos en enterarnos de esta obra. Después no digan que nosotros los indígenas somos los malos de la película?”, acotó.
Se espera que el Congreso General Guna vuelva a tocar el tema en noviembre.
Impacto ambiental
El CIAM se solidarizó con las autoridades gunas y consideró que el Gobierno Nacional, lejos de sus discursos a favor del desarrollo sostenible y la lucha contra el cambio climático, ignora las variables ambientales y sociales al concebir un proyecto o política concreta.
En palabras de Isaías Ramos, biólogo del CIAM, la carretera de 38.3 kilómetros implicaría al menos diez obras en cauce, impactando el recurso hídrico en un área de humedales marino-costeros, lo cual demuestra un absoluto desinterés del MOP por la protección del medio ambiente.
“Hacemos un llamado para que el Ministerio de Obras Públicas suspenda la licitación en curso de manera inmediata y realice las adecuaciones necesarias en este y todos los proyectos a su cargo”, manifestó Ramos.
Actualmente, este proyecto está en licitación y se espera que el 28 de este mes las empresas interesadas en la obra presenten sus propuesta. De hecho, unas 14 empresas contratistas participaron el 6 de octubre en la reunión previa y homologación.
Sobre el malestar del congreso, el MOP informó que ya hubo una reunión con la diputada oficialista de este circuito, Petita Ayarza, y las comunidades comarcales, y que se ha convocado nuevamente a las autoridades a otro encuentro para ver los alcances del proyecto.
En cuanto al tema ambiental, la entidad señaló que el contratista está obligado a cumplir con la aplicación o ejecución de todas las medidas de mitigación que se deriven del estudio de impacto ambiental. “Con este proyecto y la rehabilitación de la carretera El Llano- Cartí, buscamos potenciar el desarrollo turístico de la comarca y de costa arriba de Colón”, acotó.

