SALUD PÚBLICA

Hay poco conocimiento de ITS en la comarca Ngäbe Buglé

Hay poco conocimiento de ITS en la comarca Ngäbe Buglé
ITS en área indígena.

En las montañas de la comarca Ngäbe Buglé hay un gran desconocimiento sobre las infecciones de transmisión sexual (ITS), lo que lleva a que la población de esta región sea una fuente de propagación de enfermedades y, además, que su juventud esté expuesta a embarazos precoces.

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Minsa reconoce que hay un problema sanitario en la comarca Ngäbe BugléAlto número de embarazos en jóvenes de la comarca NgäbeComarca Ngäbe Buglé, tierra fértil para infecciones sexuales

Así lo demuestra un estudio elaborado por la consultora CID Gallup Latinoamérica en esta comarca, a solicitud del Ministerio de Salud (Minsa) y el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, organismo que administra los recursos económicos del Fondo Mundial para la lucha contra el VIH/sida, la tuberculosis y la malaria.

La investigación, realizada en una muestra de 300 personas –distribuidas en seis distritos (Kankintú, Muná, Mironó, Nole Duima, Ñürüm y Besiko)– de la comarca Ngäbe Buglé, demostró que son pocos los indígenas que acuden a realizarse pruebas para conocer si son portadores de ITS, y que también son la minoría los que utilizan condón durante sus relaciones sexuales.

Los Centros de Prevención y Control de Enfermedades de Estados Unidos recomiendan a las personas de entre 13 y 64 años hacerse esa prueba alguna vez a lo largo de su vida.

De acuerdo con la investigación, el 93% de los indígenas consultados afirmó que no se ha realizado nunca una prueba de hepatitis C, una infección de transmisión sexual poco estudiada. Mientras, el 91% dijo no haberse practicado un examen de hepatitis B. En cuanto a la sífilis –una de las infecciones sexuales más frecuentes–, el 89% dijo que no se ha practicado el examen, contra el 11% de las dijo habérselo realizado.

Un dato relevante del estudio es que 72% de los entrevistados expresó haber tenido relaciones sexuales en los últimos 12 meses, y de esos, el 56% no utilizó condón.

La situación es más inquietante porque el denominado estudio Comportamiento de marcadores serológicos en poblaciones indígenas (población originaria) arrojó que el 72% respondió no haberse realizado la prueba de VIH, y del 28% de los indígenas que se la hizo, solo el 24% recibió los resultados.

Amador Goodridge, investigador y presidente del Mecanismo Coordinador para la lucha contra el VIH, tuberculosis y malaria, manifestó que se debe fortalecer el acceso a los servicios de salud preventivos que orienten y eviten nuevas infecciones de transmisión sexual.

Sostuvo que la educación sexual temprana es otro aspecto importante a nivel escolar, y también comunitario, que se debe trabajar con prontitud.

Los planteamientos de Goodridge son compartidos por el especialista de Educación Pública Jorge Luis Prosperi, quien dijo que para atender estas situaciones se debe apelar a la educación sexual integral, al acceso a servicios de salud con calidad, calidez y a un modelo que contemple la atención diferenciada de los adolescentes.

Además, afirmó que las autoridades deben adoptar correctivos legales, ya que muchos casos de ITS o de embarazos en adolescentes se deben a abusos sexuales, especialmente al grupo de 10 a 14 años.

Derechos de las niñas

El problema es complejo, porque los embarazos precoces y las ITS están golpeando a la juventud indígena de la comarca.

De hecho, estadísticas del Minsa de 2018, muestran que de las 10 mil 440 jóvenes embarazadas de 10 a 19 años que ingresaron a control prenatal en las instalaciones de salud, mil 872, o el 18%, corresponden a la comarca Ngäbe Buglé.

Los datos resultan más alarmantes al analizarlos en función del total de embarazos reportados en la comarca: 2 mil 520. Así, los mil 872 embarazos en adolescentes de 10 a 19 años representan el 74.3% del total

Noemí Castillo, miembro del Observatorio del Derecho de la Niñez y Adolescencia, detalló que hay evidencia que reafirma que se siguen dando uniones de niñas a partir de los 10 años.

“No entiendo por qué las autoridades permiten este tipo de uniones, cuando en la práctica el papel del matrimonio [certificado] es lo que acepta la ley”, subrayó.

En el caso de embarazos de adolescentes, Castillo recordó que se están violentando derechos fundamentales de esas niñas al truncarles las oportunidades de seguir estudiando, divirtiéndose sanamente, viviendo su sano desarrollo como adolescentes y de forjarse una vida digna. “Lo que se está haciendo es condenándolas irremediablemente a una vida de pobreza y de inequidades”, expresó.

Minsa, en alerta por infecciones sexuales

La Dirección de Asuntos Sanitarios Indígenas del Ministerio de Salud (Minsa) está en alerta por la alta incidencia de  infecciones de transmisión sexual y del virus de inmunodeficiencia humana (VIH) entre la población joven de la comarca Ngäbe Buglé.

El director del departamento, Patricio Montezuma, admitió que deben reforzar la promoción de la salud, así como la  información y educación sexual que se le brinda a la población estudiantil de la región.

Resaltó que están evaluando este asunto junto con autoridades del Ministerio de Educación (Meduca) y del Ministerio de Desarrollo Social (Mides).

Para Montezuma, la única forma de disminuir esta alta incidencia  es con campañas de promoción, no solo en las instalaciones del Minsa, sino también del Meduca. 

Un estudio del Instituto Conmemorativo Gorgas  publicado este año concluyó que los adolescentes indígenas que asisten a la  escuela en las zonas rurales de la comarca Ngäbe Buglé tienen una “carga sustancial de infecciones de transmisión sexual”.

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