Las tres mesas de trabajo creadas como parte del diálogo para la reactivación económica tendrán un encuentro plenario hoy, en el que se mostrarán los avances alcanzados y que serían entregados al presidente Laurentino Cortizo, quien los revelaría el próximo miércoles, justo cuando se cumple su primer año de mandato.
Este diario conoció de un importante acuerdo gestado desde el sábado 27 de junio entre empresarios y trabajadores. Se acordó modificar la jornada laboral de manera temporal. Específicamente, permitir que se reduzcan los horarios de trabajo, aunque se levante la declaratoria de emergencia nacional.
Esto implica una reducción temporal del salario de los trabajadores, como ha sucedido hasta ahora, pero permitiría asegurar más plazas de empleo frente a la limitada situación de muchas empresas cerradas y de otras que, aunque han abierto, no generan ni la mitad de los ingresos habituales.
Esto se haría respetando el Código de Trabajo, dijeron fuentes vinculadas al proceso por parte del sector privado, lo cual confirmó Eduardo Gil, de la Confederación Convergencia Sindical.
El segundo párrafo del artículo 159 del Código de Trabajo establece que en los casos en que por razones de crisis económica grave de carácter nacional, caso fortuito o fuerza mayor, debidamente comprobados por las autoridades de trabajo, se ponga en peligro la existencia de plazas de trabajo, se podrá de manera temporal modificar o reducir los horarios de trabajo con el consentimiento de la organización sindical o los trabajadores.
Una propuesta, en este caso presentada por el Ministerio de Trabajo, fue el aumento en la ayuda económica que hoy entrega el Estado a los trabajadores que tienen su contratos suspendidos.
Inicialmente, el bono se fijo en $80, luego el mandatario decidió subir el monto a $100, y ahora en la mesa del diálogo se proponía aumentarlo a $200. Los trabajadores advierten que no aceptaron este punto, porque para ellos no está en negociación la extensión de la suspensión de los contratos.
