Diez empresas se quedarán con el 52% de los $98.4 millones en contratos que refrendó la Contraloría a la Caja de Seguro Social (CSS) por la compra de medicamentos e insumos médicos.
Estas son Droguería Ramón González Revilla, Promed, S.A, Reprico, S.A., Corporación Impa-Doel, S.A., C.G De Haseth & Cia., S.A., Compañía Astor, S.A., HMG Investment Corp, Alta Tecnología Médica, S.A., Healthcare Products Centroamérica, S.A. y Pisa Farmacéutica de Panamá, S.A.
Cinco de estas empresas se repartirán $43 millones. La Contraloría hizo pública esa información en su página web en la sección “Proveedores de medicamentos durante el Covid-19”. Allí detalla el tipo de documento que procesó y el monto total de lo que se asignó a cada empresa.
Los datos no especifican qué medicamentos compró la CSS a estas compañías. Sin embargo, se proporciona un desglose significativo de la cantidad de documentos que se tramitan en medio de la crisis sanitaria.
Grandes distribuidoras de medicinas de la CSS
Desde el pasado 15 de febrero hasta el 22 de abril, la Contraloría General de la República refrendó contratos por un total de $98 millones para la compra de medicamentos de la Caja del Seguro Social (CSS).
La Prensa analizó los datos publicados por la entidad fiscalizadora de las finanzas públicas y determinó que cinco empresas se beneficiaron con el 43% de ese monto. Se trata de cinco compañías de distribución de fármacos que recibieron, en conjunto, contratos y órdenes de pago por $42 millones 216 mil.
Los datos recopilados y publicados en el sitio web de la Contraloría no detallan qué productos farmacéuticos en específico le vendieron a la CSS. Sin embargo, sí se detalla qué tipo de documento o trámite se efectuó y los montos correspondientes a estos.
Del total de $98 millones 440 mil, un poco más de la mitad, $48 millones, corresponden a contratos cuya mercancía no se ha recibido.
Por otro lado, $4.9 millones corresponden a gestiones de cobro que la CSS tenía pendientes por pagar a proveedores de contratos anteriores.
Los datos compartidos por la Contraloría evidencian el gran volumen de insumos que compra la CSS, particularmente en tiempos de crisis.
La Contraloría, a cargo de Gerardo Solís, ha refrendado 1,822 documentos, según lo publicado. De estos, 1,062 son órdenes de compra y 272 son cheques emitidos. La entidad fiscalizadora también refrendó 197 precompromisos de pago.
Las cinco empresas
Las cinco empresas con los contratos más grandes son Droguería Ramón González Revilla, S.A., Promed, S.A., Reprico, S.A., Corporación Impa-Doel, S.A., y C.G. De Haseth & Cia, S.A. Estas empresas recibieron millonarios contratos, pagos y adendas a contratos ya existentes durante este periodo.
A Droguería Ramón González Revilla, S.A. se le refrendaron documentos por $13 millones.
A la empresa Promoción Médica, S.A. (Promed), $9 millones, mientras que a Reprico, S.A. la Contraloría le refrendó un total de $7.7
A Corporación Impa-Doel, S.A. y C. G. De Haseth, S.A. se les refrendaron compras por $6.4 millones y $6 millones, respectivamente.
De los $98 millones refrendados en total, $12 millones corresponden a órdenes de compra. Conforme a la Ley de Contrataciones Públicos, estos son procesos más expeditos que se efectúan mediante procedimiento especial, excepcional o por emergencia.
Sin embargo, la información de la Contraloría no especifica si ese es el caso de estas compras. En este caso, por ejemplo, Corporación Impa-Doel, acumula 31 documentos refrendados por un monto total de $1.1 millón.
Enrique Lau Cortés, director de la CSS, explicó recientemente que la Contraloría les había dado información de estos refrendos. “Esto lo hacemos para que la Caja de Seguro Social contribuya a la dinamización de la economía”, manifestó.
Piden rendición de cuentas
En los últimos días la ciudadanía ha pedido al gobierno de Laurentino Cortizo que haga pública las compras que se han hecho durante la emergencia sanitaria por Covid-19.
Si bien la Ley de Contrataciones Pública obliga a las entidades a publicar un informe detallado con las compras hechas durante una emergencia nacional, la misma norma dice que ese documento debe entregarse luego del periodo de la emergencia. Es decir, cuando ya se materializaron los contratos.
La Contraloría elaboró una guía de fiscalización que intenta frenar el mal manejo de recursos por estos días.
En el caso de las órdenes de compra y contratos, verificarán que se adjunte la oferta presentada por el contratista o se evidencie la adquisición mediante catálogo electrónico. Se exigirá que se aplique el monto correcto de los tributos respecto a la contratación, y requerirá la fianza de cumplimiento.

