El contralor general de la República, Gerardo Solís, quien asumió el cargo el pasado 2 de enero, parece darle mayor peso a nuevos estudios solicitados por el Estado, que a un proceso de licitación cuya convocatoria se hizo desde el 28 de marzo de 2019.
Solís reveló ayer que a finales de este mes se tendrán los resultados de la evaluación que expertos del Fondo de Población de Naciones Unidas y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) realizarán para hacer viable el Censo 2020, que todavía no tiene fecha de ejecución.

Dicha evaluación, según Solís, “permitirá definir una nueva fecha del Censo 2020, que estaba previsto para el 24 de mayo y que, debido a la presentación de varios reclamos [de las empresas que licitaron], tuvo que suspenderse”.
La fecha del censo, según lo que dictan las normas de contrataciones públicas, depende en este momento del fallo del Tribunal de Contrataciones, según lo que dictamine el veredicto de las impugnaciones presentadas, a menos que el Estado decida anular todo el proceso.