Unas 18 enfermedades están relacionadas con el consumo de productos de derivados del tabaco, debido a que sus componentes son perjudiciales para la salud de quienes consumen el producto o están a su alrededor.
La doctora Nélida Gligo, presidenta de la Coalición Panameña contra el Tabaquismo (Copacet), explicó que el consumo de derivados del tabaco trae como consecuencia la aparición de enfermedades no transmisibles, como el cáncer, la diabetes, problemas pulmonares y cardiovasculares.

De hecho, informes del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC) de la Contraloría General de la República evidencian que los tumores malignos y las enfermedades cardiovasculares están entre las primeras causas de muerte de los panameños.
Los datos del INEC indican que en 2016 murieron 2 mil 944 personas en el país debido a tumores malignos, mientras en 2015 fue la causa de muerte de 3 mil 45 panameños.
En ese sentido, Gligo indicó que se tiene que trabajar en prevención para no tener que invertir tanto dinero en atención, porque -explica- si este problema crece no habrá dinero para cubrir todas las necesidades que demandan los pacientes .
Agregó que los tratamientos para dejar de fumar duran unos 45 días y tienen un costo de 600 dólares por persona.
El Ministerio de Salud (Minsa) cuenta con 36 clínicas en todo el país en las que se les brinda tratamiento a los fumadores de manera gratuita, porque se trata de una adicción, proceso en el cual se necesita de mucho apoyo profesional, indicó Gligo.
Endurecer prohibición
Las secuelas del uso del tabaco han llevado a las autoridades a regular su consumo y la publicidad en el país.
Por ello, una subcomisión de la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Laboral de la Asamblea Nacional analiza el proyecto de ley 136, presentado por los diputados del Partido Revolucionario Democrático, Crispiano Adames y Javier Ortega, y del Panameñista, José Luis Castillo, por medio del cual se busca corregir algunos “vacíos” que dejó la Ley No. 13 de 24 de enero de 2008.
Entre los aspectos que buscan agregar está la prohibición de fumar en áreas como balcones y terrazas de edificios privados. Igualmente, quieren regular aún más la publicidad en la misma cajetilla de cigarros.
Al respecto, la directora de Planificación y Punto Focal en el Control del Tabaco del Minsa, Reina Roa, explicó que trabajan en promover el empaquetado sencillo, lo que implica que todos los productos derivados del tabaco tendrán un solo color en sus presentaciones.
Roa planteó que la Asamblea Nacional debe aprobar la solicitud contenida en el proyecto, porque es una fórmula eficiente para evitar, especialmente, la iniciación temprana del consumo de tabaco.
Por su parte, Gligo recordó que llevan dos años esperando que el proyecto se discuta en la Asamblea Nacional, porque es parte de la lucha que emprendieron para salvar vidas, garantizar a la población una buena calidad de vida y bajar la mortalidad.
Además, aseguró que la norma responde al clamor de la población, a través de las denuncias, para que se amplíen las áreas donde está prohibido fumar.
El diputado panameñista y presidente de la Comisión de Trabajo, Salud y Desarrollo Laboral, Gabriel Soto, indicó que trabajan en bloques. El primero es el etiquetado de las cajas sencillas, luego le siguen los requisitos que deben cumplir las distribuidoras y las fábricas para la comercialización.
Soto, mediante una nota de prensa, informó que estos aspectos son unos de los más importantes de la normativa que está en análisis en la subcomisión.
PREVALENCIA
La directora de Planificación del Minsa sostuvo que el nivel de cumplimiento de la norma que prohíbe el consumo de cigarrillos en diferentes áreas es “bastante bueno”. Gracias a ello, dijo, el país tiene la prevalencia más baja de la región en uso de tabaco: 6.4% de la población.
Elsa Bósquez, de Control de Tabaco de la Organización Mundial de la Salud, atribuye este logro a que Panamá tiene las mejores normas en materia de prohibición en la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco.
Bósquez puso como ejemplo que, en Panamá, ningún comercial que aparece en televisión es de productos de tabaco.
