El príncipe heredero de Arabia Saudita, Mohamed bin Salmán, comparó la corrupción de su país con “un cáncer” que necesita una “terapia de choque”, según dijo en una entrevista publicada ayer en The Washington Post.
“Tienes un cuerpo con un cáncer generalizado, el cáncer de la corrupción. Se necesita quimio, el choque de la quimio, si no, el cáncer destruirá todo el cuerpo”, estimó el príncipe heredero, que además es ministro de Defensa.
“Si no detenemos este pillaje” provocado por la corrupción, “el reino no podrá alcanzar sus objetivos presupuestarios”, añadió.
El príncipe heredero se ha convertido en el nuevo hombre fuerte de Arabia Saudita, tras liderar una purga contra dos centenares de personalidades, incluyendo ministros y exministros, detenidas durante semanas a finales de 2017 en una operación anticorrupción.
En una nueva medida de cambio, el rey Salmán realizó el lunes -por recomendación de su hijo Mohamed- un importante cambio al frente del ejército de la monarquía, destituyendo a los principales comandantes militares, incluido el jefe del Estado Mayor.
