El presidente de la República, Laurentino Nito Cortizo, espera tener pruebas de que se violaron resoluciones y decretos, antes de tomar una decisión que afecte a la ministra consejera de Salud, Eyra Ruiz.
“Yo no hago absolutamente nada que no tenga evidencia. No me gusta tomar decisiones con base en presiones; ese no es Nito Cortizo. Si a mí me muestran que, en efecto, hay una violación de una resolución, decreto, obviamente la decisión es muy fácil”, sostuvo el mandatario durante una gira por Cirí Grande, Capira, en la provincia de Panamá Oeste, para entregar tarjetas de vales solidarios de todos los subsidios que entrega el Estado.
Cortizo planteó que cuando funcionarios violan resoluciones o decretos, se debe hacer el debido proceso y una investigación, porque no se trata de “un proceso de linchamiento”. “Aquí, nosotros debemos respetar el debido proceso. Aquí hablamos de justicia; entonces, la justicia es para todos”, dijo.
El pasado 31 de agosto, Ruiz asistió a un funeral en Santa Ana, evento multitudinario que desafío varios decretos sanitarios inherentes a la cuarentena decretada por la Covid-19.
Por ejemplo, no se tuvo en cuenta la distancia social entre personas, decretada para evitar los contagios, y se ignoró la guía para el manejo de cadáveres en tiempos de la Covid-19, según la cual, mientras dure el toque de queda, en la celebración de servicios funerarios sólo se autoriza la asistencia de cinco personas como máximo.
Además, se violó la norma que impide las reuniones de más de 10 personas y se pasó por alto la disposición que impide trabajar a los artistas locales: en el funeral hubo mariachis.
Así consta en videos que circulan en las redes sociales, en los que se observa a decenas de personas afuera del templo, algunas con banderas del colectivo gobernante mientras sonaba la música de los mariachis, lo que generó críticas por el posible incumplimiento a las normas sanitarias establecidas por la Covid-19.
Se espera que antes de que finalice esta semana, el mandatario anuncie su decisión.
