La pandemia de la Covid-19 sigue golpeando al país y, a su vez, expone una serie de debilidades sanitarias y sociales que agudizan la cadena de nuevos contagios y muertes.
Sobre esto dio un vistazo el decano de la Facultad de Medica de la Universidad de Panamá, Enrique Mendoza, quien se refirió a lo que está ocurriendo y hacia dónde se debe dirigir la estrategia para controlar el coronavirus.
En palabras de Mendoza, hay cuatro factores que están llevando a que el país presente las cifras de casos y defunciones actuales: la deficiencia del sistema de salud antes de la pandemia, la prevalencia de enfermedades crónicas, la desigualdad socioeconómica y, por último, los valores y la cultura individualista que hay en Panamá y muchos países de América.
En este último punto, resaltó que, en términos generales, no se está cumpliendo con la responsabilidad colectiva. “La gente piensa que si tiene que violar la cuarentena para ir a la playa, lo puede hacer. A eso me refiero cuando hablo de una cultura individualista”, explicó.
Aludió el caso del alcalde del distrito de Panamá, José Luis Fábrega, quien fue sorprendido el fin de semana pasado en la playa, y le recomendó renunciar porque, a su juicio, no es posible que la primera autoridad del distrito de Panamá viole la cuarentena pese a todo el sacrificio que hace una buena parte de la población de permanecer sábados y domingos dentro de sus viviendas.
“Eso es no tener respeto a los más de mil 500 panameños que han fallecido por causa de la Covid-19”, dijo Mendoza, y planteó que después del presidente de la República, el alcalde del distrito de Panamá es la autoridad que debe tener un mayor compromiso con el país.
Las lecciones y la ruta
Después de casi cinco meses de pandemia, el médico señala que una de las principales lecciones que nos debe dejar esta crisis sanitaria es buscar una sociedad más justa. En ese contexto, argumentó que los más afectados están siendo los adultos mayores, los afroamericanos, los hispanos y, en el caso de Panamá, los que menos recursos tienen, en su mayoría. “Si no sacamos lecciones de esta pandemia, de nada valió tanto sufrimiento y tantas muertes”, destacó.
Sobre la hoja de ruta a seguir para enfrentar el virus, el decano manifestó que así como lo plantean estudios científicos recientes de Estados Unidos, es el momento de “cambiar de estrategia” en lo relacionado a las pruebas que se practican para identificar nuevos casos.
“Hasta ahora, la estrategia ha sido aplicar la prueba a pacientes que presentan síntomas, pero queda un gran número de personas que no presentan síntomas y que pueden tener el virus. Además, los resultados de las pruebas se entregan días después que se realizaron y mientras eso pasa la persona podría contagiar a su círculo cercano”, indicó.
Una opción para resolver este problema es aplicar más pruebas rápidas, como la de antígenos, que permiten contar con el resultado casi el mismo día, y a la mayor cantidad de personas, aunque no tengan síntomas.
El personal sanitario
Por último, Mendoza calificó como una necesidad el proyecto de la nueva Facultad de Medicina, que lleva varios lustros en espera, para la formación de médicos y demás personal de salud que podría colaborar en escenarios como el actual.
Desde la óptica del catedrático, el país cuenta con la suficiente cantidad de médicos generales, pero faltan especialistas.
