Los jueces de la Corte Penal Internacional (CPI) autorizaron ayer a la fiscal Fatou Bensouda a que investigue la guerra de agosto de 2008 entre Georgia y Rusia por el control de Osetia del Sur, anunció el tribunal.
Se trata de la primera investigación de la CPI por presuntos crímenes cometidos por Rusia y también de la primera de un conflicto fuera de África.
Bensouda había pedido en octubre del año pasado una autorización para abrir la investigación, afirmando que tiene pruebas de que se cometieron crímenes contra la humanidad.
A través de un comunicado, la corte, con jurisdicción internacional, expresó que “esos crímenes incluyen crímenes contra la humanidad, como asesinato, transferencia forzosa de población y persecución, y crímenes de guerra como ataques contra la población civil, asesinatos con premeditación, ataques intencionales contra pacificadores y destrucción de propiedad”, entre otros.
Los jueces consideran que “hay una base razonable para creer” que se cometieron crímenes contra la humanidad y crímenes de guerra, entre ellos asesinatos, muertes y saqueos, entre el 1 de julio y el 10 de octubre de 2008.
El 4 de diciembre de 2015, la corte recibió la demanda en nombre de 6 mil 335 víctimas sobre este asunto.
Rusia y Georgia se enfrentaron durante cinco días en agosto de 2008 en una guerra relámpago por el control de Osetia del Sur, un territorio georgiano separatista apoyado por Moscú. Tras la victoria rusa, el Kremlin reconoció la independencia del territorio.
El conflicto entre Georgia y Rusia dejó centenares de muertos y más de 120 mil personas que tuvieron que ser desplazadas, según un balance de agosto de 2008 de la agencia de la ONU para los refugiados.
Según la oficina de la fiscal, la población de origen georgiana en esta zona “ha sido reducida en al menos 75%”, en una clara alusión a una “limpieza”étnica.

