Ante el silencio del Ministerio de Seguridad y de la propia Policía Nacional (PN) sobre el abuso policial en manifestaciones ciudadanas, miembros de la sociedad civil reiteran su rechazo a estas acciones de quienes están llamados a proteger y servir a la ciudadanía.
El pasado miércoles, durante una protesta en la cinta costera, la subteniente Yulia Garcés le dio varios puñetazos a la estudiante Ileana Corea, cuando esta ya había sido aprehendida por otros agentes. Además, el reportero gráfico de EFE, Bienvenido Velasco, fue agredido cuando cubría los hechos. En total, ese día fueron detenidos 26 jóvenes, pero los jueces de paz los dejaron libres sin cargos.
Carlos Lee, de Alianza Ciudadana Pro Justicia, dijo que las últimas acciones de la PN tienen un componente militar.
El general retirado Rubén Darío Paredes señaló que los incidentes demuestran la falta de entrenamiento para manejar manifestaciones, lo que deja muy mal parados al director de la PN, Jorge Miranda, y al ministro de Seguridad, Juan Pino.
Annette Planells, del Movimiento Independiente, expresó que Miranda ha sido reincidente en permitir abusos a los derechos humanos y justificarlos. Pidió al presidente Laurentino Cortizo tomar acciones.
Tanto Miranda como su subdirector, Alexis Muñoz, han dicho que la subteniente reaccionó ante una supuesta agresión en el cuello de parte de Corea. Garcés tenía el cuello cubierto, pero según Muñoz, le dieron cinco días de incapacidad. En la PN informaron que fue enviada a hacer labores administrativas con derecho a salario, mientras se le investiga.
La Prensa envió un cuestionario sobre el uso de la fuerza a Pino y a Miranda, pero al cierre de esta edición las respuestas no habían llegado. La Presidencia tampoco se pronunció sobre el particular, pero el reportero Velasco informó a este diario que ayer recibió una llamada de Fernán Molinos, director de Comunicación del Estado, para ofrecer disculpas y asegurarle que el Gobierno no apoya estas acciones.
