Catorce países americanos urgieron ayer a Venezuela a que libere a sus “presos políticos” y programe elecciones, pero se alejaron de la propuesta del secretario general de la OEA de expulsar a Caracas del organismo.
Al final de la tarde, la OEA anunció en un comunicado que el próximo martes se celebrará una sesión extraordinaria sobre Venezuela.
En una declaración conjunta, difundida por las cancillerías mexicana y brasileña, los 14 países consideraron “urgente” que en Venezuela “se atienda de manera prioritaria la liberación de presos políticos, se reconozca la legitimidad de las decisiones de la Asamblea Nacional, según la Constitución, y que se establezca un calendario electoral, que incluya las elecciones pospuestas”.
La declaración fue suscrita por Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Estados Unidos, Guatemala, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Uruguay.
Las elecciones presidenciales en Venezuela están previstas para diciembre de 2018, mientras que las de gobernadores, que debieron realizarse en diciembre de 2016, fueron aplazadas para 2017 y aún no tienen fecha.
Los 14 países se manifestaron “profundamente preocupados” por la situación de crisis política, económica y social en Venezuela, y aseguraron que evaluarán “con detenimiento” el informe del excanciller uruguayo “con miras a acordar el curso de acción que corresponda”. En su misiva, también pidieron a Venezuela garantizar la efectiva separación de poderes y el respeto al Estado de derecho y a las instituciones.
Sin embargo, consideraron que “la suspensión de un país miembro, como se desprende de la propia Carta Democrática Interamericana, es el último recurso”, y subrayaron que el diálogo y la negociación “son la vía idónea para llegar a soluciones duraderas a los problemas” de Venezuela.
Esfuerzos para un diálogo entre gobierno y oposición, auspiciado por el Vaticano, han fracasado, mientras se agrava la escasez de alimentos y organizaciones civiles denuncian un incremento de la persecución política.
Esos mismos 14 países, más Belice, apoyaron en agosto de 2016 una declaración para exigir a Venezuela cumplir las etapas de un referendo promovido por la oposición para revocar el mandato de Maduro, que fue finalmente suspendido en octubre del año pasado.
La declaración auspicia nuevos debates sobre Venezuela en el organismo multilateral, donde el tema ha copado en el último año las discusiones de los diplomáticos americanos acreditados en Washington.
Luis Alfonso de Alba, embajador de México ante la OEA, en entrevista con la emisora Radio Fórmula, dijo que “no es una medida de presión indebida”, sino una toma de posición de un grupo de países que “asume su responsabilidad frente a la difícil situación en Venezuela”, afirmó.
Para aprobar una resolución en la OEA se requiere el apoyo de, al menos, 18 países tan solo para debatir el texto y ponerlo a votación.
En reacción, el presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Julio Borges, consideró ayer una “gran victoria” que 14 países de la OEA urgieran a definir un calendario electoral y a la liberación de presos políticos, tras el informe del secretario general Luis Almagro.
Venezuela pide a ONU medicinas
El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, dijo ayer que pidió ayuda a Naciones Unidas, a través de Jessica Faieta, responsable del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, para normalizar el suministro de medicinas en el país.
“Naciones Unidas tiene los planes más avanzados para recuperar la capacidad productiva de la industria farmacéutica”, reconoció el mandatario durante un acto público transmitido por televisión.
Añadió que el desabastecimiento de medicinas forma parte de las “heridas” que golpean a los venezolanos por una “guerra económica y la caída abrupta del precio del petróleo”.
En diciembre de 2016, la canciller, Delcy Rodríguez, dijo que Venezuela había acordado mecanismos de cooperación con la ONU para importar fármacos más baratos.
Según la Federación Farmacéutica y la Federación Médica, la escasez de medicinas llegaba a 85% en enero pasado; y los hospitales funcionan con un 3% de los medicamentos e insumos necesarios.
