Pacientes de la Caja de Seguro Social (CSS) están a la expectativa de que se finalicen los protocolos necesarios para someterse a los trasplantes renales que esperan desde hace meses. Desde que comenzó la emergencia por la Covid-19, a mediados de marzo pasado, el Programa Nacional de Trasplante fue suspendido en todo el país.
Sin embargo, el pasado 16 de octubre, la Organización Panameña de Trasplantes autorizó a los centros privados y públicos para realizar, bajo estrictas medidas de bioseguridad, este tipo de procedimientos.
Según Vilma Aguilera, coordinadora nacional de trasplantes de la CSS, en 2019 se hicieron 32 trasplantes renales en esa institución. De estos, 11 fueron de donantes vivos relacionados y 21 de donantes fallecidos. En tanto, hasta marzo de 2020, se habían efectuado un total de 10 trasplantes renales; 6 de donantes vivos relacionados y 4 de donantes fallecidos.
El anuncio de la Organización Panameña de Trasplante se dio tras la realización de diversos estudios. Como resultado, la CSS prepara sus protocolos y afina la logística, a fin de garantizar extremas medidas para salvaguardar la seguridad de los pacientes de trasplantes.
Los cuidados extremos se deben a que, una vez operados, estos pacientes deben ingresar a las salas de cuidados intensivos, por lo cual los protocolos deben ser claros, ya que estas salas tratan con pacientes graves de Covid-19.
Aguilera explicó que, además, a los pacientes de trasplante se les debe administrar inmunosupresores. Estos medicamentos buscan evitar que el cuerpo rechace el nuevo órgano. Sin embargo, debilitan el sistema inmunológico de quienes los toman, por lo cual se vuelven más vulnerables al contagio de cualquier enfermedad, incluida la Covid-19.
De momento, cuatro parejas han pasado todos los procesos de evaluación necesarios y se encuentran preparadas para los trasplantes. Se trata de procedimientos de trasplantes de donantes vivos relacionados.
Aguilera mencionó que también hay otras parejas que están en el proceso de cumplir los estudios correspondientes para terminar los protocolos y avanzar con sus cirugías.
La espera por conseguir un donante en estos casos puede ser de meses o, incluso, años. Este hecho, sumado a la pausa por la pandemia por la Covid-19, hace más apremiante la situación de los pacientes que padecen de condiciones que requieren trasplantes renales. Aguilera aseguró que a pesar de la pandemia, la CSS “ha velado durante todo el año 2020 por salvaguardar la salud de todos los pacientes asegurados manteniendo el acceso a sus terapias, controles y seguimientos médicos en los diferentes programas de pre-trasplante”.
La CSS aún no ha fijado una fecha para el inicio de este tipo de operaciones, a pesar de que los procedimientos están permitidos desde hace más de un mes.
Sin embargo, Aguilera aseguró que las gestiones que se hacen están “encaminadas” a cumplir con todos los protocolos de bioseguridad necesarios.
