Los problemas de la Caja de Seguro Social (CSS) no tienen fin. A la crisis financiera y las constantes quejas de los asegurados por los servicios que brinda la entidad, se suman proyectos cuya ejecución tiene nueve años desde que se otorgó la orden de proceder y aún no están listos.
La obra sin finalizar más conocida es la Ciudad de la Salud, pero la institución tiene otros cuatro proyectos inconclusos cuyo costo suma $54 millones 301 mil 789 con 53 centavos y por los que ha pagado $27 millones 95 mil 356 con 18 centavos, es decir el 50%, según informes de la Dirección Ejecutiva Nacional de Infraestructura y Servicios de Apoyo (Denisa) de la CSS.
Se trata de las policlínicas Dr. Manuel Paulino Ocaña en Penonomé y Manuel de Jesús Rojas en Aguadulce, ambas en Coclé; la policlínica de Boquete en Chiriquí; y el estacionamiento de la policlínica José Joaquín (JJ) Vallarino en Juan Díaz, ciudad de Panamá.
Para justificar este escenario, la CSS ha planteado tres razones: que los contratistas abandonaron el proyecto; pobre ejecución de la obra por falta de personal; y retrasos en la aprobación de permisos y estudios.
Por terminar en Coclé
La construcción de la policlínica Dr. Manuel Paulino Ocaña, a un costo de $13 millones 608 mil 206 con 50 centavos, comenzó en septiembre de 2012 y debía ser entregada en marzo de 2014, pero la obra fue detenida desde 2014 y posteriormente, en agosto de 2018, se dio la liquidación bilateral refrendada por la Contraloría General de la República.
Por este proyecto, la CSS pagó al Consorcio Comsa Teyco Mallol la suma de $5 millones 668 mil 991 con 48 centavos, y hay un saldo del contrato de $7 millones 939 mil 215 mil con 2 centavos (ver gráfico).

En esta estructura, un equipo de ingenieros de la Universidad Tecnológica de Panamá y de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Santa María La Antigua realizó una inspección y entregó un informe de vulnerabilidad a la Denisa, que es evaluado.
Respecto a esta infraestructura, el director de la institución, Enrique Lau Cortés, señaló que tienen problemas muy serios porque han encontrado deficiencias en la construcción y el dictamen de los diferentes grupos de expertos dicen que muy probablemente se tenga que demoler esas instalaciones.
En este contexto, dijo que pidió a la Sociedad Panameña de Ingenieros y Arquitectos y al Sistema Nacional de Protección Civil que evalúen la estructura, a fin de determinar si puede usar o no .
Paralelamente, la CSS busca mecanismos para continuar el proyecto y trabaja en el desglose de precios y en un nuevo pliego de condiciones, dijo Lau Cortés .
Otro proyecto por terminar en Coclé es la policlínica Manuel de Jesús Rojas en Aguadulce, que tiene un costo de $21 millones 171 mil 956 con 49 centavos, de los cuales ya se pagaron a la contratista Riva S.A.I.I.C.F.A. $13 millones 488 mil 747 con 17 centavos.
El proyecto fue paralizado en 2018 y finalizado de forma unilateral por la CSS, y ya se aprobó un traslado de partida para que la Contraloría General de la República refrende la liquidación unilateral. El objetivo es llamar posteriormente a un nuevo acto público, para que otra empresa finalice la obra, dijo Lau Cortés.
Otra policlínica y un edificio de estacionamiento
Una situación similar a la de Coclé se reporta en el proyecto de la policlínica de Boquete, Chiriquí, por el que la CSS pagó a Riva S.A.I.I.C.F.A. $5 millones 771 mil 947 con 7 centavos, de $12 millones 250 mil que era el costo total de la obra.
Lau Cortés manifestó que esta policlínica es necesaria como instalación de salud para los turistas.
En tanto, por el edificio de seis pisos de estacionamientos de la policlínica Joaquín José (JJ) Vallarino, en Juan Díaz, la CSS pagó a l Asociación Accidental Heliopol Geed, S.A. $2 millones 165 mil 670 con 53 centavos. El proyecto fue licitado en 2012 por un monto de $7 millones 271 mil 626 con 54 centavos.
La institución informó que el proyecto tiene un avance de 42% y que está pendiente la construcción de cuatro losas y del depósito de desechos sólidos. Por tanto, prevé llamar a una nueva licitación, ya que la obra está paralizada desde marzo de 2015 por inconvenientes administrativos y legales.
Entre esos inconvenientes está el retraso en la aprobación de permisos y estudios preliminares, además de que se desconocía que junto al terreno a intervenir corría una línea de conducción de aguas sanitarias que debió ser reubicada.
Aunque entre sus responsabilidades está velar por el cumplimiento de los compromisos que adquieren terceros con la entidad, Lau Cortés dijo que prefiere no acusar a nadie por la paralización de esta obra y se limitó a decir: “aprendamos un poco de lo que nos pasó y continuemos adelante”.
La información sobre los cuatro proyectos fue dada a conocer por Lau Cortés en su segundo informe de rendición de cuentas de gestión 2020-2021, presentado recientemente y publicado en el sitio web de la CSS.
Falta de inspección
Con respecto al tema, el expresidente de la SPIA Gustavo Bernal opinó que el problema de incumplimiento de los proyectos tiene bases en la falta de inspección y en que la entidad no posee una estructura para llevar adelante la evaluación de cumplimiento de un contrato, es decir, personal idóneo que exija a los contratistas el cumplimiento de sus obligaciones a tiempo.
A su juicio, no se puede seguir con el esquema de tercerización de la inspección y seguimientos de los proyectos, porque se ha encontrado empresas del mismo grupo que realizan las inspecciones de las obras. La tercerización de las inspecciones es un problema que tiene la CSS y otras instituciones del Gobierno, añadió.
Para Enma Pinzón, presidenta de la Fundación de Pacientes con Artritis Reumatoide de Panamá, todos estos proyectos tienen que ser terminados, porque hay una inversión del bolsillo de los ciudadanos y son necesarios.
Añadió que espera que los proyectos que tienen casi una década de que se les otorgó la orden de proceder se concluyan en beneficio de la población asegurada.

