El deterioro fiscal de Panamá es el principal riesgo para la calificación soberana del país.
Este es uno de los grandes focos de atención que tiene la agencia de calificación de riesgo Fitch Ratings, que en los próximos meses debe actualizar su nota de riesgo del país, que está a un escalón de perder el grado de inversión.
En una conversación con este diario, Carlos Morales, analista líder de Panamá para la agencia, se refirió al fuerte deterioro sufrido por la economía y las cuentas fiscales de Panamá en 2020.
Para este año, la agencia contempla que se cumplan las metas de déficit plasmadas en la Ley de Responsabilidad Social Fiscal y que el crecimiento repunte 12%, aunque no será suficiente para regresar a los niveles de 2019.
Para los próximos ejercicios, Morales mostró dudas de que el Gobierno pueda cumplir con la trayectoria de reducción de déficit que marca la ley y recordó la baja credibilidad en la aplicación de la norma en el pasado, por los constantes cambios a los límites de déficit.
En el mediano plazo, está el riesgo que genera la crisis del programa de Invalidez, Vejez y Muerte de la Caja de Seguro Social, cuya reforma aún no se vislumbra y que puede poner mayor presión a las cuentas públicas.

