Estos han sido meses terribles para los derechos de las mujeres en Panamá. Los femicidios han ido en aumento, así como la brutalidad de los crímenes que han tenido como víctimas a las mujeres. Los panameños nos hemos enfrentado a mujeres desmembradas, descuartizadas, decapitadas e incineradas. Gran parte de estos crímenes siguen en la impunidad.
Por si fuera poco, la violencia sexual contra las mujeres ha sido intensa. Hemos tenido casos de turistas violadas grupalmente, niñas embarazadas producto del incesto, adolescentes y mujeres adultas de la etnia guna quedando en la indefensión ante un presunto agresor con influencias políticas, y la agresión física de mujeres en espacios públicos por un aprendiz de degenerado que grababa sus tocamientos de las partes íntimas de las víctimas.
Derechos humanos de la mujer vulnerados
No discriminación, derecho de intimidad y vida privada, libertad de expresión, derecho a la propiedad privada, igualdad ante la ley, prohibición de limitar derechos o libertades reconocidas por las leyes o por otras convenciones internacionales, son derechos reconocidos por la Convención Americana de los Derechos Humanos.
Mientras tanto, la agresión simbólica sigue creciendo. Según el comisionado director general de la Policía Nacional (PN), las mujeres deben tener cuidado acerca de a quién escogen como pareja. Igualmente, la PN ha asumido el rol de evitar que las mujeres con “vestimentas sugestivas” participen de culecos y de otras celebraciones del Carnaval.
¿Que es una vestimenta sugestiva? La tarea de definir semejante caracterización corresponderá a los equipos técnicos de la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia (Senniaf). Estos funcionarios, seguramente no descansarán hasta el “entierro de la sardina”, midiendo escotes y analizando lo ajustado y perturbador de un pantalón, lo traslúcido de un sostén, lo sugerente de un topsito o lo concuspicente de una falda playera.
¿Acaso no sería mejor que la PN capacitara a sus agentes para detectar y responder a los casos de violencia contra las mujeres? Quizás, la mera incapacidad de proteger los derechos humanos y garantías constitucionales de las panameñas, produce semejante atorrancia.
