El segundo debate presidencial en Ecuador fue aprovechado por los candidatos opositores para abogar por una mayor independencia política de poderes, tras considerar que el país ha sido gobernado con un férreo presidencialismo en la última década.
El banquero derechista Guillermo Lasso, del movimiento Creo, afirmó que si llega al poder pedirá ayuda a las Naciones Unidas para reformar la justicia y eliminará el Consejo de Participación Ciudadana y Control Social, “que ha sido la piedra angular para este hiperpresidencialismo del cual se quiere abusar para crear una dictadura de un partido político”.
En una referencia al actual presidente Rafael Correa, quien está en su tercer periodo de gobierno desde que alcanzó el poder en 2007, el candidato derechista comentó que en Ecuador se necesita “recuperar la democracia, dejar atrás esta larga historia de un dueño del país que nos dice que es el jefe de todas las instituciones del Estado”.
Lasso también dijo que si llega a la presidencia derogará la ley de comunicación, con la cual desde 2008 el gobierno de Correa ha sancionado administrativa y económicamente a 477 medios y periodistas, según cifras de Fundamedios, una organización que verifica la vigencia de la libertad de expresión en Ecuador.
“Necesitamos prensa investigativa que pueda acceder libremente a las fuentes de información pública y no sea, como hoy sucede, tapados muchos actos de corrupción y amedrentada la prensa libre e independiente”, dijo el más ácido opositor del oficialismo, que figura segundo en la mayoría de sondeos.
La derechista Cynthia Viteri, una abogada de 51 años, también ofreció que de llegar al poder convocará a una consulta popular “que devuelva la separación legítima de los poderes y que además libere a los organismos de control, del control del presidente de la República”.
El candidato oficialista Lenín Moreno, quien es el favorito aunque sin alcanzar la mayoría necesaria para imponerse en una primera vuelta programada para el 19 de febrero, defendió al actual gobierno y afirmó que hace una década llegaron “a poner orden” debido a que encontraron al país “devastado” y al servicio de “las élites”.
Moreno, del oficialista movimiento Alianza País, garantizó la cárcel para los funcionarios que hayan cometido delitos de corrupción, incluso durante el gobierno de Correa.
Según las últimas encuestas, Moreno posee entre 28% y 35% de intención de voto, Lasso alrededor de 22%, Viteri un 11% y Paco Moncayo se ubica en cuarto lugar con un 8%. El resto de los candidatos no supera el 3%. Correa debe entregar el poder al ganador de las elecciones el 24 de mayo.
