La Asamblea General de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP) abrió ayer en México su 72 edición, en una sesión en la que el presidente de ese país, Enrique Peña Nieto, reconoció el reto que tiene su gobierno por garantizar protección a los periodistas en un país en el que estos profesionales afrontan incluso la muerte.
De 20 periodistas asesinados en lo que va de 2016, 11 han caído en México y la mayoría de esos crímenes sigue en la impunidad, aseguró el presidente de la SIP, Pierre Manigault, quien dijo a Peña Nieto que la SIP ha luchado y seguirá luchando para que la impunidad no se convierta en la norma en este país en los casos contra periodistas.
La cifra es más trágica si se registran los decesos desde el inicio del siglo XXI: “Desde 2000 han muerto 115 periodistas; 20 desaparecidos y 50 atentados en la última década”, apuntó el presidente de la Comisión contra la Impunidad del organismo, Juan Ealy Ortiz, quien comenzó su discurso diciendo a los presentes que llegaban a una nación que busca en forma intensa las herramientas para encarar sus mayores desafíos y que uno de ellos, ligado a la violencia, son los “ataques contra el periodismo independiente, que se ubica como un blanco específico de las mafias”.
Ortiz, quien también es presidente ejecutivo y del consejo de administración del diario mexicano El Universal, destacó que los medios deben ser instrumentos para la construcción y no para la destrucción. “No son momentos de confrontación, mucho daño haríamos a nuestros países, a nuestras instituciones, a nuestras sociedades, si nos dedicamos a formentar el encono y la división, son tiempos difíciles, debemos actuar con la sensatez y el sentido de responsabilidad que demandan las circunstancias para transformar, renovar y construir el país del futuro”, apuntó.
Cuando llegó su turno, el presidente Peña Niego comenzó su mensaje diciendo que celebraba que, en estos días, la capital mexicana sea también la capital del periodismo libre e independiente del continente.
Luego, al reconocer que los medios digitales y las redes sociales han revolucionado la forma en que los ciudadanos denuncian sus “justas” insatisfacciones por “problemas complejos” y exigen “soluciones rápidas”, relacionó con ello la frustración y el descontento de la gente con la democracia y que den cabida a la demagogia. “Abre la puerta a teorías falsas, promesas irrealizables o soluciones por decreto (...) Donde se impone la demagogia, las naciones, lejos de alcanzar el cambio anhelado, encuentran división o retroceso. Por eso, los gobiernos democráticos nos enfrentamos al reto de mejorar nuestra forma de interactuar y dialogar con los ciudadanos; de explicar de manera convincente los avances; y de sumar esfuerzos (...)”, aseguró.
Peña Niego dijo estar convencido de que los retos de la democracia solo se pueden superar con más democracia, con más apertura, transparencia y rendición de cuentas, y con más poder a la gente en la solución de los asuntos públicos.
Refrendó que es obligación de un Estado democrático proteger a los periodistas y garantizarles un ejercicio libre de su profesión y defendió que ante el incremento de las agresiones, en 2012, México creó el Mecanismo para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, y la Fiscalía Especial para la Atención de Delitos Cometidos contra la Libertad de Expresión, entidades que han sido fortalecidas durante su administración, dijo.
Hoy, estos mecanismos protegen a 452 personas, indicó, de las cuales, 285 son defensoras de Derechos Humanos y 167, periodistas. En tanto, agregó, la fiscalía atiende 48 casos actualmente y da seguimiento a 249 solicitudes de medidas cautelares, en beneficio de periodistas y sus familiares.
El mandatario reconoció que hay trabajo por hacer y que tiene la “determinación de ajustar donde haya que hacerlo, y de cambiar lo que sea necesario, para [que esas entidades] cumplan las funciones que les corresponden” para proteger a los periodistas.
LA LECCIÓN DE PEPE
La primera jornada de la Asamblea General incluyó un panel con el expresidente uruguayo José Pepe Mujica, quien compartió su estilo de hacer política y su visión de los problemas de América Latina. Señaló que en el mundo hay una “brutal crisis política”, porque estamos en una “civilización global, cada vez más global” que “no tiene dirección política”, que “está funcionando a impulso del mercado y eso es trágico”.
Destacó que hace 25 años los hombres de ciencia dijeron lo que iba a pasar, pero no se tomaron medidas porque los políticos solo piensan en quién va a ganar la próxima elección. “La globalización nos impone mirar por el mundo entero; hay problemas que ningún país puede arreglar y que necesitan políticas del mundo entero”.
Se preguntó“si eso significa que habremos llegado a los límites del hombre. No tengo respuesta”, agregó.
“Y esto es para el latinoamericano doblemente importante, indicó, porque nos enfrentamos a un mundo que cada vez construye unidades más grandes, supranacionales”, y mencionó a China, India, Estados Unidos (con su tierra prometida en Canadá) y la Unión Europea. “Los latinoamericanos estamos atomizados en un montón de repúblicas y somos el 10% de la economía mundial; es difícil si no logramos una política conjunta que podamos tener peso en ese mundo que se viene”.
