Once pruebas documentales fueron presentadas ayer por el equipo de abogados del expresidente de la República Ricardo Martinelli, en medio del juicio que se le sigue por los pinchazos.
La lectura de los documentos la hizo el abogado Carlos Carrillo y algunos de ellos hacen referencia a informes del Consejo de Seguridad Nacional (CSN) en los que se certifica que el usuario Brad era el agente de inteligencia Ismael Pittí.
Otro de los documentos que le leyó Carrillo tiene que ver con la mudanza del Departamento de Inteligencia del CSN, de la planta baja del edificio 150 al edificio de la Villa de esa misma entidad.
Además, se mencionó que la planta alta de ese edificio estaba ocupada por los agentes Ronny Rodríguez y William Pittí.
Carrillo también leyó una certificación de los extintos juzgados Séptimo, Octavo y Decimoquinto Penal, con la que sus secretarios judiciales afirmaron que seguían procesos por la supuesta pérdida de equipos de espionaje, pero al mismo tiempo aseguraron que ninguna de las partes investigadas era Martinelli y que a este no se le habían adjudicado responsabilidades por el delito de peculado.
Por su lado, la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada –que investigó el caso–, y los abogados de los querellantes, objetaron las pruebas de la defensa de Martinelli, porque, de acuerdo con su criterio, en este juicio no se señala el delito de peculado. Al respecto, el Tribunal de Juicio indicó que no impediría la lectura de los documentos, pero que en la sentencia se pronunciará al respecto.
El fiscal superior Ricardo González, precisamente, se refirió a este tema y manifestó que algunas de esas pruebas son “inútiles”, ya que guardan relación con el delito de peculado que se trató en el juicio anterior.
Nicomedes Castillo, abogado de la querellante Balbina Herrera, dijo que los documentos presentados por la defensa no tienen nada que ver con los delitos por los que se señala a Martinelli.

