Joe Biden será designado oficialmente como el candidato de los demócratas para la Casa Blanca en una inédita convención virtual que comienza el lunes y que, siguiendo la estela de las primarias y la campaña presidencial en Estados Unidos, ha sido mermada por la pandemia.
La cita será sin público, sin globos, sin ovaciones y sin el candidato, que participará de forma remota.
Con su recién elegida compañera de fórmula, Kamala Harris, que es la primera candidata afroamericana a la vicepresidencia en competir por uno de los partidos mayoritarios, Biden busca unificar al partido.
Desde su residencia en Delaware, Biden pronunciará un discurso el jueves para aceptar la nominación, un mensaje con el que buscará motivar a un país que vive al mismo tiempo una crisis sanitaria, una devastación económica y una profunda reflexión sobre las desigualdades raciales.
Los demócratas anunciaron a principios de agosto que ningún ponente comparecería en persona en la convención prevista entre el 17 y 20 de agosto en Milwaukee, en Wisconsin, estado clave para llegar a la Casa Blanca.
La campaña buscó a las voces más progresistas identificadas con Sanders para proyectar un mensaje de unidad frente a Trump. Entre ellas, la congresista Alexandria Ocasio Cortez, la esposa de Biden, Jill, y el expresidente Bill Clinton y su esposa Hillary.
