El candidato del antiinmigrante Partido de la Libertad de Austria arrasó ayer en la primera vuelta de las elecciones presidenciales, al juntar más del 35% de los votos para lo que ha sido el mejor resultado del partido en su historia, dejando a los otros cinco candidatos muy atrás.
Entre los perdedores estuvieron los candidatos de la coalición de gobierno, hacia los cuales los votantes expresaron su rechazo profundo. Se teme incertidumbre política en el futuro inmediato.
El triunfo de Norbert Hofer eclipsó la mejor cifra previa de su partido, que recibió un apoyo de más de 27% en las elecciones que decidieron la adhesión de Austria a la Unión Europea.
Con su voluntad declarada de desafiar a la coalición de gobierno, de socialdemócratas (de centroizquierda) y del centrista Partido Popular, Hofer podría presionar por nuevas elecciones en caso de que gane la segunda vuelta del 22 de mayo, con la esperanza de que su Partido de la Libertad triunfe en las urnas.
Con 98% de los votos contados, Hofer estaba muy por delante de Alexander Van der Bellen, del partido Verdes, quien se presentó como independiente. Recibió algo más del 21%, por lo que habrá una segunda ronda.
La independiente Irmgard Griss quedó en tercer lugar, con poco menos de 20% de los sufragios. Se colocó por delante del candidato del Partido Popular Andreas Khol y del socialdemócrata Rudolf Hundstorfer, quienes se ubicaron en alrededor de un 10% cada uno.
El único candidato que quedaría por detrás de los partidos tradicionales sería Richard Lugner, quien obtuvo un 2.4% de los votos.
Pese a que la función del presidente austriaco es honorífica, un fracaso de los grandes partidos podría suponer una advertencia para el canciller socialdemócrata Werner Faymann.

