El juez brasileño a cargo del caso de corrupción Lava Jato, Sergio Moro, admitió el miércoles que las consecuencias globales de las confesiones de la constructora Odebrecht, que reconoció el pago de sobornos a cambio de obras públicas en Latinoamérica, aún se desconocen. Moro, quien participaba en Lima de un seminario sobre corrupción y Estado de derecho, se refirió a los acuerdos de delación premiada con la justicia que han suscrito constructoras brasileñas envueltas en pago de coimas a funcionarios y políticos en el continente.
“Existe hoy, como todos saben, un acuerdo celebrado por una de estas grandes empresas, y que tiene repercusiones fuera de la frontera de Brasil. Supuestamente esa empresa habría pagado sobornos en otros países (...) No sabemos aún las consecuencias de esos comportamientos”, dijo Moro. Para Moro, el comportamiento de las empresas que reconocieron haber incurrido en delitos, “debe ser estimulado”, y pidió“no sancionarlas más severamente” que a aquellas que no han suscrito acuerdos, pues ello puede desincentivar su colaboración. Se trata de un asunto que preocupa a firmas brasileñas envueltas en corrupción. Moro es el juez emblema del caso Lava Jato en su país.